Monseñor Juan Carlos Romanín indicó que planteó un encuentro entre las partes en conflicto para hoy, pero el Gobierno adelantó que no podría asistir y se postergó para la semana próxima. Se mostró desesperanzado. “Ojalá se dé, pero para mí es tarde” indicó.
En declaraciones al portal Nuevo Día, monseñor indicó: “no queríamos que trascendiera, pero las cosas se dieron de esta manera. A lo largo de estos días he recibido pedidos de diferentes sectores para que interceda en el conflicto entre los gremios docentes ADOSAC y AMET y el Gobierno provincial. Por eso decidimos el domingo a la noche convocar a las partes en cuestión a una reunión para el jueves (por hoy) en el Obispado con intención de contribuir a un camino que acerque a las partes y permita visualizar posibles soluciones” señaló Romanín.
Sostuvo que “como iglesia siempre hemos propiciado la apertura y la escucha de todos, y optado por el diálogo como el único camino para resolver los conflictos, incluso esta resolución también fue en silencio, sin los medios. Era para bajar las tensiones de lo que se está viviendo. Pero se ha postergado todo hasta nuevo aviso y seguramente será la semana que viene”.
El prelado apuntó que el Gobierno no podría estar presente por encontrarse en Buenos Aires. “Estuvimos tratando de concretar y no se dio”, marcó. Si bien la reunión fue postergada para la próxima semana, para el prelado el tiempo apremia y cada día que pasa “es tarde”, y sostuvo que el encuentro “debería haberse dado mucho antes”, aunque no explicó por qué no buscó acercamiento, si es que no lo hizo, cuando el conflicto se comenzó a agravar, toda vez que el pedido de su intervención viene ya desde hace por lo menos un mes.
Preocupado, el sacerdote sostuvo que debe haber una “solución rápida” sobre todo para los niños y jóvenes. “Toda la sociedad está en una tensión muy fuerte”, sostuvo. Detalló que recibió “expresiones” de diversos sectores como los petroleros “que han venido de Las Heras, Caleta Olivia continuamente, Río Turbio, que han venido en persona hasta acá, y son situaciones que me duelen mucho porque no nos hacen bien. Me preocupa cómo se dilatan los conflictos y reclamos”, precisó. Pese a esto, volvió a remarcar que “el diálogo debe ser el camino, cada uno debe ceder para encontrar una solución distinta de ambas. Cuando uno se cierra en su propia postura es imposible el diálogo”. (Fuente: El diario Nuevo Día)
Comentá la nota