Habló en Puerto Santa Cruz e hizo hincapié en la necesidad de que las autoridades marquen una política de Estado en materias sensibles como la desocupación, la vivienda, la asistencia en materia de salud y la educación. Cree que el año que viene será un año difícil porque se puede profundizar la crisis.
La desigualdad y la brecha entre ricos y pobres cada vez más evidente, la migración interna, la falta de fuentes laborales en el sector privado y los recursos de un Estado que ha comenzado a sentir la crisis global, son a su entender elementos a los que hay que prestarle mucha atención porque pueden ser potencialmente desestabilizadores de la paz social, especialmente el año que viene donde se puede profundizar la crisis.
Abogó por fuentes de trabajo dignas y estables en toda la Patagonia y recalcó que se debe integrar la gente de otras latitudes para que esta tierra pueda crecer y prosperar; sin embargo cuestionó algunos aspectos de la política o de los gobiernos que adoptan actitudes retardatarias del progreso, cuando las nuevas autoridades producen cambios que vuelven hacia atrás los procesos. En definitiva el prelado se refirió a la necesidad de tener políticas de Estado que le den continuidad a determinados procesos.
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