Dijo que los funcionarios que no mejoran la calidad de vida de la gente "son unos hijos de puta".
El gobernador de San Luis llegó hasta las barrancas del río Matanza, en el barrio Luján, para comprobar el grado de contaminación que tienen esas aguas de color lechoso y aroma fétido.
Al ser consultado por un móvil de América 24 sobre la situación que viven miles de personas en ese barrio dijo: "La contaminación es tremenda. Los vecinos han comprado estos terrenos, son trabajadores. Los funcionarios son unos hijos de puta, lo voy a decir, porque es la verdad. Nos muestran un mundo virtual, pero el cincuenta por ciento de la población argentina no tiene agua ni cloacas".

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