Al finalizar la temporada pasada, todo indicaba que Luis Rodríguez iba a abandonar Atlético Tucumán. Era la oportunidad de dar el salto grande y asumir otro tipo de desafíos.
Pero el tiempo pasó y las ofertas concretas no llegaron. Además, la dirigencia del club no renunciaba a desprenderse del "Pulguita". Todo esto llevó a que se juntaran a negociar la extensión del contrato para retener al goleador.
El último viernes, Rodríguez firmó el vínculo hasta el 2015 y la continuidad quedó asegurada. "Manifesté que me quería ir, ese es el deseo. Los dirigentes me dijeron que no están de acuerdo en transferirme y me ofrecieron un arreglo, me convencieron. Ellos no estaban dispuestos a dejarme ir", le contó el artillero a EL SIGLO.
Más allá de las ganas de irse, el simoqueño indicó que avaló la posibilidad de quedarse. "Yo también acepte quedarme, iba a ser complicado si decía que no. Le debo mucho al club, Atlético es el gran responsable de mis éxitos. Me quedo con gusto porque es el club que quiero, es la camiseta que amo. Pasé muchas cosas acá y me quedo muy feliz".
Con la novela terminada, los ojos de atacante están puestos en pelear arriba en la temporada que se aproxima. "Este año, la B Nacional va a estar muy competitiva. Hay cuatro o cinco equipos que van a estar peleando arriba. Nosotros tenemos que ser uno de ellos. Somos el equipo fuerte del norte y uno de los más grandes del interior".
La categoría a alcanzado un nivel superior con el descenso de Independiente y el "Pulguita" asimila el reto. "El descenso de Independiente jerarquizó mucho la categoría, también descendieron clubes importantes. Tenemos que a armarnos a la altura de la categoría y de los equipos que van a estar peleando el torneo".
Por último, el delantero consideró que salir goleador es un efecto secundario. La idea es que el equipo rinda bien, "Yo nunca me propongo la meta de salir goleador o meter tantos goles. Me propongo estar bien físicamente, tratando de no lesionarme y jugar siempre para cumplir con el equipo", finalizó.
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