Sucedió durante la mañana de este martes en Famatina. En medio del acto por el aniversario del pueblo, una mujer de apellido Caliva se incendió frente al intendente Ismael Bordagaray. “Lo hizo porque está cansada de que le mientan, hace años espera que le den su vivienda y ningún político se digna a atenderla” dijo una vecina.
Sin embargo, lo que parecía una entrega más de viviendas, se convirtió en un lamentable episodio de gritos y desesperación, cuando una mujer identificada como Graciela Araya de aproximadamente 40 años, se prendió fuego. Según relataron testigos, la mujer se encontraba en la parte posterior donde estaban ubicados los adjudicatarios. Tenía en un poder una botella de plástico y amenazó con quemarse.
En ese momento, el personal policial intentó persuadir a la mujer pero ella de inmediato se arrojó el contenido inflamable que había en la botella (nafta); en tanto un efectivo le arrebató el recipiente sin percatarse que en la otra mano, la mujer tenía un encendedor el cual accionó deliberadamente.
Envuelta en llamas, Graciela Araya corrió cerca de 20 metros acercándose aún más a la gente, mientras la policía, vecinos e incluso trabajadores de prensa, intentaron socorrerla. En ese instante, un vecino le arrojó una campera lo que provocó que ella cayera al suelo y utilizando tierra y un extintor, lograron sofocar el fuego.
A la espera de la ambulancia, la mujer entre gritos de dolor responsabilizó directamente al intendente de Famatina por la falta de una vivienda para toda su familia, ya que junto a su esposo y a sus tres hijos viven en un rancho en el Paraje Los Corrales y subsisten de las pocas pepitas de oro que pueden extraer de los ríos del pueblo.
“Ellos son pirquineros y son una familia muy humilde de acá del pueblo, viven en medio del campo en un ranchito muy humilde. Son gente de trabajo, no molestan a nadie y jamás se metieron en problemas”, dijo un vecino en diálogo con Diario Chilecito.
“Esta mujer viene peregrinando desde hace varios años para que le den una vivienda, siempre le prometieron que se la iban a dar pero pasan los años y no consigue que le den una casa digna. Viven en condiciones muy tristes y ningún político se digna a atender sus necesidades”, manifestó una vecina de la mujer, quien mostró su indignación con el intendente que busca su reelección al frente del departamento Famatina.
“Nos sorprendió a todos con la decisión que tomó, estábamos todos escuchando al intendente cuando Graciela se roció con nafta y se prendió fuego. Ahí nomás vino la policía y como pudieron la salvaron porque si no actuaban rápido junto a varios vecinos que estábamos acá, se incendiaba viva”, relató sollozante.
En un primer momento, la mujer fue llevada al hospital Ramón Carrillo de la localidad de Famatina y presentó quemaduras de 3er grado, según informaron fuentes médicas a nuestro medio.
Posteriormente, la trasladaron al nosocomio de Chilecito donde los facultativos precisaron que tiene el 40 por ciento de su cuerpo quemado y aproximadamente a las 15:40 fue derivada a la ciudad capital de La Rioja para una atención de mayor complejidad.
Hace exactamente nueve meses, el intendente se comprometía a asistirlos
Pese a haber reclamado tiempo atrás la falta de asistencia, la familia Caliva continuaba viviendo en un campamento minero, con módulos de chapa. Hoy, a nueve meses de la promesa del intendente quien en aquel entonces aseguraba “tratar de darles una mano y llevar una solución” , Graciela Araya de Caliva decidió prenderse fuego frente a los funcionarios y a la comunidad famatinense. Una terrible decisión para lograr la asistencia del gobierno.
“Trataremos de darles una mano como se les da a todos los vecinos del pueblo”, fue el compromiso que asumió el propio intendente de Famatina, Ismael Bordagaray, hace nueve meses atrás cuando José Caliva (marido de la mujer que se prendió fuego), solicitaba asistencia por parte del gobierno municipal.
“Parece que el intendente no se enteró que ha nevado”, manifestaba en aquel entonces el hombre quien junto a su familia vive en “un campamento minero, en unos módulos de chapa de 2 por 2,50. No tenemos agua, luz, gas ni leña... “. Se trata del Paraje Los Corrales ubicado aproximadamente a 20 kilómetros de la plaza principal del pueblo de Famatina.
Así, luego del imperante frío del año pasado y pese a haber reclamado en numerosas oportunidades, Caliva continuó viviendo junto a su esposa y tres niños en paupérrimas condiciones edilicias.
Por su parte, el único argumento que daba el jefe comunal era que Caliva “es una persona muy difícil de tratar. Siempre tenemos algún problema y toleramos varios atropellos, principalmente de esta persona porque es uno de los pocos con que tenemos problemas, pero ya estamos acostumbrados y tratamos de llevar solución y no sólo a Caliva sino a la mayoría de la gente de Los Corrales, Las Gredas y de otros distritos alejados de Famatina”, así tal cual, el funcionario gubernamental se comprometía a solucionar la situación de esta familia.
“Lo que haremos será ir nuevamente con el director de Acción Social y visitarlos para ver cuáles son las necesidades que tienen y trataremos de darles una mano como se les da a todos los vecinos del pueblo”, dijo el intendente.
“Para mí no hay asistencia social en Famatina, el intendente Bordagaray no me quiere recibir, ni quiere escuchar nuestras necesidades”, fue la conclusión a la que arribó meses atrás José Caliva. Pero hoy su esposa, en un acto desesperado decidió prenderse fuego frente a las autoridades, las mismas que hace exactamente nueve meses atrás (19 de julio de 2010), no le prestaron atención.
Una vivienda que nunca llegó…
Así, en un frio día de julio el propio José Caliva relataba en FM Comarca de Chilecito la difícil situación por la que atravesaba entonces, junto a su familia. Pero la asistencia que tanto solicitaba parece haber sido desoída por los funcionarios y a exactamente nueve meses, su mujer en un acto total de desesperación tomó la trágica determinación de prenderse fuego, frente a la indiferencia que sintió durante todo este tiempo.
Y no fue casual que eligiera justamente un acto donde los funcionarios -campaña electoral de por medio-, entregaran casas a algunos famatinenses.
Seguramente el argumento que utilizarán las autoridades será que esta familia se negó a recibir una vivienda, porque fue el mismo intendente quien declaraba que “Caliva y otros están en un campamento que es de Minería de la provincia y se le ofreció una erradicación de rancho en la zona del Alto Carrizal pero se negaron porque no querían venirse para acá”.
Pero lo innegable es que esta lamentable situación podría haberse evitado si tan sólo se les hubiera cruzado la idea de otorgarles una erradicación en el lugar donde reside esta familia desde hace varios años, aunque ello hubiera resultado un obstáculo a la hora de concretar la tan mentada explotación minera.
Lo claro es que una persona decidió incinerarse sólo para que los funcionarios le presten atención. Quizás ahora, esta familia obtenga una vivienda digna pero en el lugar donde desarrollan la única actividad para subsistir: Lavar oro. Aunque para ello, deban atentar contra su propia vida.
-------------

Comentá la nota