Por la ola de robos, vecinos de Río Grande piden ayuda

Por la ola de robos, vecinos de Río Grande piden ayuda

Quieren más alumbrado y que la Policía aumente las patrullas.

Ante la proximidad del verano, los vecinos de Río Grande decidieron abrir el paraguas y organizarse para evitar robos y asaltos menores en sus casas y vehículos. Según afirman, este tipo de delitos ya son moneda corriente en ese sector de la ciudad, al punto que muchos ni siquiera se molestan en hacer la denuncia. Anoche tuvieron una reunión con la Policía y autoridades municipales para analizar posibles soluciones.

Albarito Quintana, presidente de la vecinal de Río Grande, explicó que la zona se convirtió en un centro de esparcimiento para muchos neuquinos, en particular cuando llega el calor, de modo que hay una gran cantidad de personas que circula por el lugar, tanto de día como de noche. Señaló que no se oponen a eso, pero dijo que quienes viven ahí ven “muchos espacios baldíos que están oscuros, algunos de particulares y otros del Municipio, como también muchos espacios verdes sucios”.

Comentó que por la falta de mantenimiento tanto los baldíos como las plazas se convirtieron en lugares inseguros. Abundan los yuyos altos, hay poca iluminación y la custodia policial no es suficiente, según explicó.

Los puntos más complicados son los terrenos abandonados de San Luis y Domene, La Pampa al fondo, Aconcagua y Olascoaga, así como la misma avenida y Purmamarca, frente al boliche, donde recientemente encontraron muerto a un chico de 14 años que tuvo un accidente en moto. Por la oscuridad en estos predios, dicen que son frecuentes los asaltos y arrebatos a vecinos que circulan por las inmediaciones.

“Fue una guerra para lograr poner en caja al boliche y toda la costa. Ahora, más o menos, se ha regularizado, pero nos empezamos a acostumbrar a los robos”, se lamentó Quintana. Contó que la situación llegó a tal punto que “hoy, si dejás algo en un auto, lo menos que te pasa es que te rompan el vidrio y se lleven el vehículo”.

Días atrás, a dos chicas del barrio les quitaron los patines en un descuido. A otra vecina le llevaron la máquina de coser que tenía junto a la ventana. Además, a una jubilada la encerraron entre dos motos y le arrebataron la cartera. Son las historias que cuentan los vecinos cuando se reúnen en el mercado o en la vereda, con preocupación. En todos los casos son asaltos menores y muy pocas veces se presenta denuncia policial. Quintana indicó que le preocupa “que nos acostumbremos a vivir de esta manera” y se quejó “de que los funcionarios les mientan”. “Nos dijeron que acá había monitoreo de la Policía con cámaras y con el chico que apareció muerto nos enteramos que no funcionaban”, aseguró.

“El delito avanza y se diversifica”, alertó el vecinalista. Como primer paso, un grupo de residentes de Río Grande mantuvo anoche una reunión con representantes de la cooperativa CALF, Servicios Públicos del Municipio, la Policía e integrantes del Concejo Deliberante. Allí se trabajó en unificar criterios para erradicar los yuyales y mejorar la iluminación, como primer paso para evitar nuevos robos.

Acipan trabaja con la Policía para que no haya delitos

NEUQUÉN

Dirigentes de la cámara que nuclea a los comerciantes neuquinos, Acipan, se reunieron con autoridades policiales y de Seguridad, con el objetivo de coordinar acciones de prevención de cara a las fiestas de fin de año.

Carlos Roberti, presidente de la organización, explicó que se pidió más presencia policial en las calles, aunque también los comerciantes se pusieron a disposición para hacer aportes en las tareas de prevención.

“No es solo reclamos”, dijo Roberti a este diario. “Los comerciantes siempre hacemos aportes para trabajar en la prevención”, aseguró.

Entre los asociados de Acipan había cierta intranquilidad por algunos hechos de inseguridad que se registraron en los últimos días, como robos exprés.

“Entran, roban y salen corriendo; creemos que con más presencia policial se puede evitar”, dijo el dirigente. Reconoció además que el gran volumen de dinero que habrá por los aguinaldos y los bonos de fin de año es un motivo más de tentación para quienes cometen delitos.

La próxima reunión entre las partes se realizará antes de las tradicionales fiestas.

Cómo es vivir en uno de los sitios más peligrosos

NEUQUÉN

Cristina vive justo en la esquina de San Luis y Domene, un doble callejón sin salida. Frente a su casa hay un enorme baldío sindicado por los vecinos como uno de los más oscuros y peligrosos de Río Grande. “A mí no me entraron, pero a mis dos vecinos sí, y el problema es que acá una familia se apropió de parte de la plaza, dejó la calle cerrada y está lleno de yuyos”, contó.

La mujer relató que sus padres lotearon esas manzanas y, por orden del Municipio, abrieron las calles y dejaron un espacio verde, justo frente a su casa.

“Son los López Jové, que en el Deliberante les autorizaron también que se queden con una parte de la plaza que nosotros dejamos y un terreno triangular que era nuestro, pero esto se convirtió en tierra de nadie porque parte de lo que cercaron es reserva fiscal”, se quejó .

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