Los robos con armas vuelven a instalar el tema de la inseguridad en Pergamino

En domicilios particulares, comercios, en la vía pública y contra motociclistas o transeúntes, esta modalidad es uno de los principales motivos de preocupación para los pergaminenses en mayor o menor medida. Los casos más graves son los asaltos en viviendas, ya que los delincuentes suelen permanecen durante mucho tiempo dentro y en varias ocasiones las víctimas son golpeadas y/o maniatadas.

La inseguridad configura una problemática que afecta en mayor o menor medida a todos los pergaminenses y está motivada por la gran cantidad de asaltos, arrebatos, sustracción de motos y robos en viviendas, que generan en la comunidad una grave preocupación. La modalidad de los hechos delictivos tiene la particularidad de fluctuar constantemente y la inquietud que representaban semanas atrás los robos durante la madrugada en viviendas, empresas y hasta en edificios públicos hoy pasa por los asaltos con armas, tanto en comercios como en la vía pública o en domicilios particulares.

Durante las últimas semanas se produjeron varios hechos de gravedad como robos a mano armada en viviendas. Estos casos son los que más angustia causan, porque desnudan la seguridad del hogar y en muchos casos dejan a los damnificados en una situación de temor ante la eventual posibilidad de volver a sufrir un hecho de esas características, e incluso provocan secuelas en las víctimas, principalmente en aquellas que son maniatadas y/o golpeadas por los delincuentes.

Otra modalidad frecuente son los robos a mano armada y los arrebatos en la vía pública, que tienen modalidades similares con la única (gran) diferencia de que en el primer caso se utilizan armas para reducir a las víctimas mientras que en el otro lo que ocurre es que el delincuente da un violento tirón a la cartera o bolso que lleva la víctima, lo que muchas veces hace que, debido a la violencia del arrebato, ésta caiga al suelo. En ambos casos la metodología es muy parecida, ya que por lo general estos delitos son cometidos por delincuentes que se movilizan en moto y que sorprenden a sus víctimas cuando van caminando o transitan por la vía pública. Por esta razón las agrupamos como robos callejeros.

En forma diaria se denuncian varios hechos de estas características, ya sea mediante amenazas con armas, intimidación verbal o arrebatos. Los hechos ocurren en cualquier horario y en todos los sectores de la ciudad, aunque los arrebatos de carteras se llevan a cabo por lo general dentro del radio céntrico.

Los delincuentes deambulan por las calles periféricas en busca de una víctima. Una vez elegida la víctima, por lo general personas que caminan solas, actúan rápidamente y en segundos la de-sapoderan de las pertenencias que llevaba consigo. Esta modalidad es tan efectiva para los malvivientes que son muy pocos los casos que se llegan a esclarecer.

Asaltos en domicilios

Esta modalidad de delito también es motivo de preocupación tanto para la población como para las autoridades a cargo de la seguridad.

En estos casos se ve totalmente vulnerada la seguridad y la intimidad del hogar debido a que los delincuentes logran ingresar al domicilio de las eventuales víctimas. En algunos casos permanecen durante mucho tiempo dentro de una vivienda, golpean a las víctimas y las dejan atadas.

La semana pasada se produjeron dos episodios de estas características en 48 horas y uno de ellos tuvo como damnificado a un matrimonio de adultos mayores. Sucedió en un domicilio ubicado en Alberti y Pinto, donde tres sujetos armados y con el rostro descubierto, sorprendieron a los moradores, de 76 y 74 años, que se encontraban descansando. Tras permanecer durante bastante tiempo dentro de la finca y luego de golpear al hombre en la cara, escaparon con unos 17.000 pesos y dejaron atadas a las víctimas.

Dos días después se registró otro caso de robo a mano armada y privación ilegítima de la libertad en una vivienda del barrio 24 de Septiembre. Allí se presentaron tres delincuentes haciéndose pasar por operarios de una compañía de teléfono y solicitaron permiso para poder ingresar a la casa. Una vez que entraron a la finca redujeron al propietario y a la empleada doméstica y minutos después escaparon con dinero y efectos personales, dejando atadas a las víctimas.

Robos con armas

Otra modalidad frecuente son los asaltos con armas de fuego y la metodología implementada por los delincuentes coincide en la mayoría de los casos. Los malvivientes actúan en pareja y utilizan como móvil una moto, vehículo que les proporciona rapidez y agilidad para el momento de la fuga. Además los denominados “motochorros” tienen sus respectivas funciones. Uno es el que conduce el rodado y otro el que lleva a cabo el delito. En los asaltos a comercios la modalidad habitual es que el que maneja espera afuera y hace de campana mientras que el otro ingresa al local y bajo amenazas con un arma se apodera del dinero, logrando casi siempre su objetivo.

Por otra parte, si bien no se han producido hechos violentos recientemente, los asaltos por lo general tienen esta característica. Incluso sin que los damnificados se resistan al robo pueden resultar lesionados con puñetazos, puntapiés o con la culata del arma.

Arrebatos

Esta modalidad evidenció un crecimiento en nuestra ciudad en las últimas semanas. Los delincuentes saben que este delito por lo general está tipificado como hurto, según las características del caso; una figura penal que incluso es excarcelable según la situación del delincuente. Esta es quizá una de las razones por las cuales los delincuentes han optado por andar desarmados y centran su atención en víctimas vulnerables a las que pueden desapoderar de sus pertenencias mediante amenazas verbales o simplemente arrebatárselas a la fuerza. Eso también explica por qué los damnificados son casi en su totalidad mujeres.

Los denominados arrebatadores suelen movilizarse de a dos en una motocicleta y deambulan por las calles de la ciudad en un busca de una víctima. En la mayoría de los casos denunciados las víctimas son abordadas en la vía pública, ante la ausencia de testigos y de-sapoderadas de sus carteras.

Esta modalidad se torna en determinados casos más violenta, ya que algunas víctimas suelen forcejear con los delincuentes que, al estar desarmados, aplican la violencia para despojarlas de las pertenencias. Incluso se han registrado en otras oportunidades casos de mujeres que fueron arrastradas por delincuentes que desde una moto les arrebataron la cartera.

Precaución

Sin ánimo de alarmar a la población, ya que no estamos en presencia de un período crítico de inseguridad como ha sucedido en otras oportunidades, este medio recomienda a la comunidad tomar precauciones y colaborar con la Policía de seguridad que en las últimas semanas intensificó las acciones destinadas a revertir esta escalada de delitos. No está de más extremar los cuidados cuando caminamos por la vía pública en determinados horarios y zonas; observar bien antes de ingresar a nuestras viviendas o entrar el auto al garage, ya que la mayoría de los delincuentes están al acecho esperando el descuido de las víctimas.

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