Ola de robos a argentinos en la zona de Florianópolis

A una le vaciaron la casa y le robaron la camioneta. A otras dos les saquearon el departamento que compartían. Y a una pareja la asaltaron en la ruta: tuvieron que caminar 20 kilómetros para pedir ayuda.

Apenas seis días después de que un radiólogo cordobés fuera asesinado delante de sus hijos en Florianópolis, otras cuatro familias argentinas sufrieron la inseguridad en el sur de Brasil. A tres de ellas les desvalijaron la casa que alquilaban, mientras que la cuarta la asaltaron con violencia en la ruta .

El asesinato de Raúl Baldo, de 48 años, se había producido en la madrugada del martes de la semana pasada en Canasvieiras. El hombre, recién llegado a la ciudad, fue asesinado por ladrones que quisieron robarle el auto mientras buscaba alojamiento con su familia. Las autoridades prometieron más seguridad a partir del crimen, pero los resultados no se ven.

Este lunes, cerca de las 21.30, los chaqueños Fernando Romero y María Reggina Kowalski recorrían el último tramo de la ruta 282 que los llevaría a Camboriú, el destino elegido para sus vacaciones. A la altura de la ciudad de Joaçaba, a poco más de 200 kilómetros de Florianópolis, debieron parar porque se les pinchó una goma del auto. Luego se descubriría que el motivo había sido un clavo miguelito, arrojado en el pavimento por una banda de ladrones .

En cuanto frenaron, se les aparecieron tres asaltantes armados con un revólver calibre 38 y un cuchillo. Les robaron mil dólares, cuatro mil pesos, el estéreo del auto –un Honda Civic– y las valijas con toda su ropa. Según informaron fuentes policiales, se trató de un episodio violento, en el que ambas víctimas fueron golpeadas .

Antes de huir, los ladrones obligaron con amenazas a Fernando y a María a esconderse al costado de la ruta, entre los árboles, “hasta el amanecer”. La pareja obedeció.

En cuanto salió el sol, las víctimas empezaron a caminar en busca de ayuda. Tuvieron que hacer cerca de 20 kilómetros a pie , hasta llegar a la delegación de la Policía Rodoviaria Federal. Allí fueron asistidos y se pudieron comunicar con familiares. Les enviaron plata y regresaron a casa. Sus vacaciones terminaron antes de empezar.

Una hora después, en Cachoeira –en la zona norte de la isla de Florianópolis– fue desvalijada la casa de una familia correntina. “Llegamos a las 22, dejamos las cosas y nos fuimos a cenar. Cuando volvimos, a las 23.15, nos encontramos con que habían forzado la ventana y se habían llevado todo ”, contó, todavía conmocionado, Carlos Gold. El hombre es el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible de Corrientes.

Según contó el empresario a Clarín , la ventana por la que entraron los ladrones tenía persianas y rejas, por lo que los ladrones deben haber demorado bastante en atravesarlas. Ya adentro, revisaron las tres habitaciones y se llevaron computadoras, cámaras digitales, celulares, aparatos de GPS y alrededor de diez mil dólares en efectivo. Todo lo cargaron en la camioneta Mercedes Benz ML 350 de la familia, que también se llevaron .

“No lo puedo creer. Hace varios veranos que vengo acá y nunca pensé que me pudiera pasar algo así. El año pasado había sufrido un robo menor, por eso busqué más seguridad y vine personalmente a alquilar una casa. No vuelvo nunca más”, remarcó Gold a Clarín .

En la casa pensaban pasar sus vacaciones los cinco integrantes de la familia Gold más tres amigos. Está adentro de un barrio cerrado, donde nadie vio nada. Ahora sólo piensan en regresar a la Argentina “ni bien podamos recuperar la camioneta”, concluyó la víctima.

A otras dos familias de Buenos Aires las robaron esa misma noche. Fue en la playa Pinheira, en Palhoça, una zona frecuentada por turistas locales. Las víctimas no quisieron hablar con la prensa, pero Clarín determinó en el lugar que frecuentan el sur de Brasil desde hace diez años y que hace tres que paraban en el lugar del robo, la posada Percimar.

Llegaron el lunes al mediodía. Cerca de las 21, todos salieron a dar una vuelta, pero dos jóvenes se quedaron. Mientras uno se bañaba y el otro miraba televisión, un ladrón entró al departamento por detrás y robó 9 mil reales, 600 dólares y aparatos electrónicos . Contra la pared, el ladrón dejó apoyada la escalera que utilizó para entrar por la ventana del primer piso.

Estos casos se suman a hechos menores que hubo en Florianópolis. El más llamativo fue en la exclusiva playa de Jureré Internacional, conocida como “la Beverly Hills de Brasil”. Allí, abrieron la camioneta de un joven argentino y se llevaron sus documentos.

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