Ladrones se llevaron tres equipos de música, un CPU, una notebook, $9000, un microondas y bebidas alcohólicas. A 20 metros hay una cámara de monitoreo del 911 “que no funciona”, se quejó el propietario del local.
“Los delincuentes se llevaron botellas de whisky y de vino y rompieron otras por el apuro. Tiraron una bodeguita al suelo”, añadió.
“Vino la Policía Científica y dijo que habían encontrado dos huellas en el vidrio roto y en una botella de vino, pero no en la bodega que tiraron, ni la caja registradora. Me parece totalmente irrisorio. Hice la denuncia a las 14 en la comisaría 5 y luego me fui a casa y después seguí haciendo diligencias”, relató.
Lo sorprendente es que a las 18, la alarma volvió a sonar. “Venía por la avenida Entre Ríos y Maipú, tras averiguar precios para colocar cámaras de seguridad en el restaurant y recibí otra llamada de la empresa de alarmas porque se había vuelto a disparar. Tras el primer robo yo había puesto un cartel contra la ventana, apoyado con una mesa y sillas arriba. Esta vez los ladrones habían corrido el cartel. Vino un móvil, pero, por suerte, no habían logrado robar nada. Desde la comisaría me dijeron que iban a colocar un patrullero afuera”, expresó Lomba. Sin embargo, “a las 12.05 me llamaron avisandome que habían entrado a robar de nuevo. Esta vez habían roto otro vidrio de la ventana. Se llevaron la caja registradora vacía y un microondas de la cocina”, dijo con gran indignación. “Volvieron los patrulleros y los policías me dijeron que tenían que esperar a la Policía Científica. Sentí que estaban bromeando y fui a hacer la ampliación de la denuncia. El gerente de la empresa Argos tuvo la gentileza de poner un móvil aquí hasta las 10 de la mañana. Por el momento puse más luces. Colocar cámaras de seguridad dentro de la parrillada tiene un costo de 20 mil pesos, cuando la seguridad me la tiene que brindar el Gobierno”, finalizó.
Cámaras ‘truchas’
En la misma esquina donde está la parrillada “El Nuevo Quincho” hay una cámara de seguridad de monitoreo del 911. “Está justo en el poste, al lado del cartel, pero no funciona”, aseguró Jorge Lomba. “El señor gobernador dijo que puso cámaras, pero en realidad están de pantalla, no funcionan, son truchas”, se quejó. Y agregó: “Siento bronca e impotencia porque yo pago mis impuestos”. Dijo que “esta parrillada funciona hace tres años, tengo empleados y de mi negocio dependen varias familias. No es justo que en un día me roben tres veces y se lleven objetos por más de cuarenta mil pesos”.
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