Se llevaron elementos de computación, piezas de uso religioso y arrojaron las hostias consagradas explicó el padre Alejandro Cañete
Esta mañana los encargados de la Parroquia San Roque González de Santa Cruz, ubicada en el barrio A-4, descubrieron que, durante la madrugada, del lugar se llevaron elementos de computación -una CPU y parlantes-, piezas de uso religioso y arrojaron las hostias consagradas al piso.
Los ladrones rompieron vidrios y forzaron una puerta de la iglesia para poder llevarse los objetos. La parroquia cuenta con rejas en todas las puertas y ventanas y también en la parte interna del edificio.
En declaraciones radiales, el Padre Alejandro Cañete dijo que la situación en el barrio “es difícil”. “Hay violencia y droga. Algunos roban por robar. Se roban entre vecinos”, finalizó el párroco.
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