Dos veces en la semana delincuentes ingresaron al establecimiento educativo de la calle Los Andes entre Maipú y Ayacucho, en Don Bosco, para llevarse insumos de poco valor.
Otro robo más y ya van siete en menos de sesenta días. La Escuela Primaria Nº 42, de Don Bosco parece ser el blanco preferido de los ladrones. En la noche del lunes y nuevamente en la nocturnidad del jueves, un grupo de delincuentes ingresó al establecimiento con sede en la calle Los Andes entre Maipú y Ayacucho, para llevarse algunos elementos de la sala de maestros y de la Dirección.
Situaciones del mismo tipo se habían presentando en los últimos dos meses. Los malvivientes ingresaron al colegio, de madrugada, por los paredones linderos y luego de forzar las rejas se metieron dentro del edificio para tratar de llevarse las pocas cosas que quedan.
Cuando llegaron los docentes a la mañana, se encontraron con un panorama que se está convirtiendo en habitual: armarios abiertos con todo el material desparramado, cosas tiradas en el suelo, candados destruidos y las rejas rotas. Además, los malvivientes se llevaron un juego de llaves.
Hace algo más de diez días, se robaron elementos pequeños y fácilmente portables como una notebook, un radiograbador, una pava eléctrica, una cafetera y varios elementos de la cocina. En sí, dejaron al establecimiento educativo sin servicio de comedor. Igualmente el Consejo Escolar local donó el material para que el servicio continuase.
Es importante decir que en los últimos días, también la Escuela de Educación Media Nº 1 Joaquín V. González, que se ubica al lado de la EP Nº 42 y del Jardín, ha sufrido diferentes sustracciones.
Séptimo robo
Según lo expresado por los docentes, la situación es insostenible y pidieron urgentemente la colocación de una alarma para que los Vecinos, en el momento que ésta comienza a sonar, llamen al 911. Como segunda opción, mencionaron la posibilidad de que un sereno custodie la escuela en horarios nocturnos, pero esto sería más complicado. "Queremos que nos coloquen una alarma, así los vecinos cuando la escuchan pueden llamar a la Policía", dijo una docente al respecto.
Además, otros maestros le contaron a Diario EL SOL que en los alrededores de la escuela también se han registrado algunos robos. "La zona es muy insegura. Esto ya es insoportable. No sabemos qué hacer y nunca tenemos respuesta de nadie. La Policía viene y saca fotos pero después no hace nada", expresó una maestra.
Por último, con resignación, otra docente indicó: "este es el séptimo robo en los últimos dos meses. Es muy difícil reponerse luego de esto. A veces tratamos de que los chicos no vean el desorden que dejan los ladrones, pero es imposible. Nos pone muy mal que roben la escuela y ellos tengan que convivir con esto".
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