El hombre y su familia pasaban por un trago amargo: falleció en Tres Arroyos su hermano y durante toda la jornada participaron del velatorio y el sepelio. Pero mientras sufrían la pérdida de un ser querido, los delincuentes aprovecharon su ausencia para desvalijar la casa.
De la vivienda que está junto a la balanza, en La Tigra, ingresaron para robarle con tranquilidad una serie de elementos altamente valiosos y otros también peligrosos, como una serie de armas de grueso calibre.
Montero, aún acongojado por la muerte de su hermano, relató a LU 24 que cuando volvieron del sepelio e ingresaron a la casa, se encontraron con la desagradable sorpresa de la presencia de delincuentes, los que habrían estado horas atrás.
La habitación estaba toda revuelta y faltaba un tesoro que Juan tenía colgado en la pared: dos fusiles, y un rifle más el cuchillo de su bisabuelo, de los últimos tramos del siglo 19.
Además constataron la sustracción de la mitad de la carne que guardaban en un freezer, una garrafa, un bidón con nafta, un cargador de baterías, dinero que había guardado en el cajón de la balanza y una serie de cosas que con el paso de los días van surgiendo.
Montero denunció ante la Patrulla Rural, pero fue difícil buscar rastros, dado que el día del hecho llovía mucho.
Finalmente el hombre dijo que que no es la primera vez que le roban. Tiempo atrás le supieron sustraer animales de su crianza.
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