Un ladrón fue atrapado durante un asalto por el dueño de la casa y recibió una brutal golpiza. Quedó detenido en el hospital.
Ayer los médicos lo examinaban en el Castro Rendón para determinar si producto de los golpes sufrió alguna fractura en la cara.
El hecho ocurrió pasadas las 20.30 del miércoles, en una vivienda ubicada en inmediaciones de Ortega y Gasset y Casilda, del barrio Lejos de Buenos Aires, informó ayer el comisario Sergio Aravena.
Un matrimonio y dos hijos justo llegaban a su casa a bordo de una camioneta. Ingresaban al patio del garaje, cuando la mujer quiso abrir la puerta de la cocina y en eso vio saltar por la ventana a un extraño que estaba dentro de su vivienda.
El ladrón, al verse descubierto, la agarró por el cuello, como escudándose de su marido; y le exigió que le entregue dinero.
Mientras le hacía entrega del efectivo, por un monto menor que no recuerda con precisión debido a la situación del momento, se percató de que el ladrón no estaba armado.
Es así que advirtió a su marido que el delincuente estaba desarmado; y el hombre, sin dudarlo, se abalanzó sobre él y comenzó un forcejeo.
La pelea luego se trasladó a la vereda, donde vecinos colaboraron con el dueño de la casa para retener al sujeto hasta que llegara el móvil de la cuadrícula, que presta servicio en la Comisaría 12.
Los efectivos que acudieron al lugar tuvieron que derivar al ladrón al hospital ya que estaba muy golpeado, sobre todo en el rostro. En cambio, el dueño de la vivienda no resultó herido. Tampoco su familia.
Según Aravena, el delincuente tiene 30 años y ya ha sido investigado por otros delitos contra la propiedad.
Dentro de la casa revolvió bastante en busca de elementos de valor, pero el comisario aclaró que no alcanzó a sacar nada. Está a disposición del Juzgado de Instrucción 5.
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