Robar y romper la cosa pública: mala costumbre

Robar y romper la cosa pública: mala costumbre
Romper y robar lo público es algo que la mayoría repudia, al menos en teoría. Pero esto no implica que desaparezca esta costumbre. Por el contrario, se ha incrementado. A tal punto que el intendente capitalino, Horacio Quiroga, elevó a los aires y sin destinatario preciso una queja indignada.

No es para menos. En dos semanas, se destruyeron unos 30 aspersores recién instalados en el balneario Río Grande; en el Albino Cotro se rompió la instalación de agua de una fuente recién inaugurada; en lo que va del año se limpió el monumento a San Martín en 10 oportunidades; y se ha debido reparar incontables juegos en la plazas.

“Estoy preocupado y muy indignado, podríamos ser beneficiarios de una ciudad que preserva los espacios públicos, que los pone en jerarquía, pero hay gente que restringe la posibilidad de disfrute a sus vecinos, debe ser gente que esta peleada con la vida la que hace estos destrozos”, rezongó el Intendente, en medio de una recorrida por los lugares afectados.

“No puede ser que gastemos presupuesto en reparar, y no lo podamos destinar a hacer cosas nuevas”, sostuvo Quiroga.

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