Seis delincuentes armados ingresaron durante la madrugada. Golpearon al sereno y a un empleado, que llegaba desde Junín de los Andes con dos menores. Con una maza, golpearon el tablero de la alarma y rompieron cámaras de seguridad. Investigan el hecho.
Seis delincuentes armados ingresaron durante la madrugada a las oficinas del Frigorífico Arroyo, en el acceso a Ñirihuau, y luego de golpear al sereno y a un empleado, escaparon del lugar a bordo de la camioneta de uno de los trabajadores con un botín que superaba los $ 50 mil.
El hecho ocurrió a las 2 de la mañana cuando el sereno del lugar fue sorprendido por los maleantes, que cubrían sus rostros con capuchas y todos portaban armas de fuego.
Al hombre, luego de golpearlo en la cabeza y mientras era amenazado, lo obligaron a quitar la alarma de las oficinas para revisarlas en busca de dinero. Allí encontraron sólo una caja empotrada en la pared, que contenía $ 5000.
Pero a los minutos ingresó al local un camión, proveniente de Junín y San Martín de los Andes, conducido por un empleado quien estaba junto a sus hijos menores. Luego de ingresar, fue sorprendido también por los maleantes, quienes lo maniataron con precintos, al igual que a sus hijos.
Los ladrones exigieron la entrega del dinero y si bien en principio se resistió, un golpe en el rostro y las amenazas a sus hijos lo hicieron deponer esa actitud y reconocer que en el vehículo que conducía, había un bolsín con el dinero de la recaudación obtenida, que no había alcanzado a depositar en el banco.
Así los ladrones se alzaron de un botín superior a los $ 50 mil, además de algunos cheques, cuyos montos no fueron precisados.
Los ladrones le pidieron al empleado la llave de su camioneta Toyota, con la escaparon solo unos metros. Los precintos fueron retirados por uno de los menores, quien pudo liberarse rápidamente, dando aviso a la Policía.
Antes de huir, uno de los malvivientes ingresó a una oficina tras violentarla con la maza, aunque eso hizo que se active la alarma, que sonó también en la central de alarmas contratada por Arroyo.
Allí el ladrón quiso romper la sirena y también el tablero de la alarma, sin obtener su objetivo. El hecho es investigado por la Comisaría de Dina Huapi junto a la brigada de investigaciones y el Gabinete de Criminalística de la Policía provincial.
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