Las escuelas de los distintos barrios de nuestra ciudad se han convertido en blancos predilectos de los delincuentes. La discontinua presencia policial de manera permanente en las veredas de dichos edificios, hace muy fácil a los calculadores malvivientes esperar el momento propicio para aventurarse a burlar las endebles medidas de seguridad que ofrecen los nuevos edificios escolares
La Directora del establecimiento educativo, Juana Maidana, explicó con mucho dolor por el hecho ocurrido que durante la madrugada del viernes los malvivientes habrían ingresado a la cocina de la escuela logrando llevarse el cilindro y generando un serio inconveniente al personal encargado de preparar el desayuno de los alumnos que allí asisten: “Cuando el personal ingresó en la mañana de hoy (ayer) se encontró con que faltaba el tubo del gas.
Es un daño muy importante para los niños que hoy desayunaron de forma precaria”, afirmó.
Otro dato relevante del hecho es que no es esta la primera vez que ésta escuela es robada por quienes aprovechan la oscuridad de la noche y los patrullajes esporádicos del personal de la Comisaría Tercera: “Es la quinta vez en el año que nos roban y vamos a tener que volver a pedirle otro esfuerzo a los padres que ya habían trabajado vendiendo bingos, pastelitos y locro para pagar los daños de los robos anteriores”, puntualizó la educadora en su charla con Radio Uno y El Comercial.
“La Policía hace sus patrullajes habituales, tenemos las rejas en las ventas pero los rateros se las ingenian para ingresar de todas maneras”, prosiguió la acongojada maestra quien destacó la permanente colaboración de las familias de los alumnos. Los padres, buscando la mejor educación para sus hijos posible, aportan su dinero y/o trabajo para reemplazar el daño que los malhechores provocan: “En una ocasión rompieron unos 8 focos del tinglado que son difíciles y caros de reponer, tuvimos que recaudar dinero con varias actividades para reponerlos”, explicó la directora del colegio que tiene una matricula de 354 alumnos entre los turnos mañana y tarde.
Comentá la nota