El tema originó una gran polémica por cuestionamientos realizados desde el meonismo, y desde el municipio salieron a explicar los números.
El subsecretario de Obras Públicas, Marcelo Balestrasse, aclaró que “los trabajos en la terminal no están parados y se están haciendo trabajos de resguardo. Los trabajos se están haciendo a un ritmo más lento, para que nada quede a medias. Lo que ya está hecho no se va a venir abajo, pero hay trabajos que hay que terminarlos y se están ejecutando para que lleguen a buen término. Que quede claro que no están paralizados los trabajos”.
Polémica sin fin. Los cuatro millones de pesos que el pliego de licitación contemplaba en su momento para la construcción de la nueva terminal, abonada en 30 millones con la entrega del actual terreno céntrico, se transformaron en 26 millones extras que la comuna debería afrontar para concluir los trabajos. Esta suma fue calculada por las nuevas autoridades municipales, obtenida por los costos necesarios para la ampliación de obras, la conclusión de las estructuras, las tareas complementarias de los edificios y el equipamiento interno.
Juan Carlos Fiorini, secretario general del municipio, había expresado en declaraciones que “hay un atraso en las tareas: lo que debió haberse concluido el año pasado, la estructura de la nueva terminal, está apenas en un 50% de construcción”.
Explicaciones. El tema originó una gran polémica por cuestionamientos realizados desde el meonismo, y desde el municipio salieron a explicar los números que fueron abultando la deuda con la empresa Rowing e imposibilitan culminar las obras con fondos locales.
Además, las “trampas” del acuerdo alcanzaron obras necesarias para la puesta en funcionamiento de la terminal, la biblioteca y la pista de atletismo: nunca se contempló por ejemplo, el equipamiento interno. Por eso, la nueva administración municipal encuentra hoy que debería invertir 26 millones de pesospara que todo quedara concluido
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