Un fuerte debate se produjo anoche en la Cámara de Diputados cuando el radical Roberto Risso planteó su posición sobre el decreto firmado por el gobernador Martín Buzzi que estipula controles de adicción a las drogas a sus funcionarios.
El legislador opinó que “sólo busca una repercusión mediática, pero no aporta soluciones al problema del narcotráfico y tampoco ayuda a las posibles víctimas de las adicciones”.
Para Risso, la medida de Buzzi de hacerse una rinoscopia y obligar a su gabinete “es una forma de lograr un título, pero es poco efectivo. El decreto no establece sanciones, y no dice qué pasa si se detecta a una persona drogadicta. Es poco serio, es efectista, pero no hace nada en la lucha contra el narcotráfico y mucho menos en ayudar a quienes puedan ser víctimas de una adicción de este tipo”.
Sostuvo el legislador radical que “leí el decreto y a mi entender es poco efectivo, dentro de los objetivos que planteó el propio gobernador, que se plantea la lucha contra el narcotráfico a partir de poner la vista en la víctima, cuando la vista tiene que estar puesta en el narcotraficante”.
Respecto a esta decisión política, cuestionó que “la autoridad de aplicación no puede ser nunca el ministro Coordinador Miguel Castro, a donde van a ir a parar todos los informes sobre las rinoscopias o posible drogadicción de las personas”. Explicó que “Castro no ha hecho un solo juramento de guardar secreto por esa información, y esa es información personalísima, acá tendría que haber una junta médica, con profesionales que están obligados a guardar secreto bajo juramento profesional”.
Luego preguntó el diputado “¿cómo alguien va a recibir una sanción y ser echado de su trabajo por una enfermedad? Eso es discriminatorio. Se pueden establecer controles al ingreso, que además deben ser periódicos, porque el decreto dice que es una sola vez, y una víctima se podría preparar para disimular”.
Indicó Risso que “tal como está, si bien el decreto dice que la información es secreta, a la vez dice que la autoridad de aplicación es el Ministerio de Coordinación, o sea Castro, que no está en condiciones de manejar los secretos de absolutamente nadie, esto es poco serio”. Agregó que “podríamos discutir una ley al respecto, tengo mis reservas sobre este tipo de cuestiones, los adictos para mí son enfermos, no delincuentes, entonces la ley tiene que ser cuidadosa y la ley tiene que ser tratar la problemática y no para castigar a alguien que es víctima de una adicción”.



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