250 riojanos participarán de la Jornada Mundial de la Juventud

250 riojanos participarán de la Jornada Mundial de la Juventud
Estos se suman a otros 40 mil argentinos que estarán presentes la próxima semana en la jornada que presidirá el papa Francisco en Brasil (Río de Janeiro), convirtiéndose en la delegación más numerosa que llegará al vecino país. En ese sentido, será también la que aporte la mayor cantidad de voluntarios para poder asistir a 2 millones de peregrinos provenientes de todo el mundo.
Con el objetivo de profundizar su fe, desde 1986, y cada dos o tres años, la Iglesia Católica convoca a los jóvenes de todo el mundo, a un encuentro internacional. Este año, la ‘Jornada Mundial de la Juventud’ (JMJ) se realizará en Río de Janeiro, Brasil, y contará con la presencia del Papa Francisco.

Iglesias, plazas, espacios públicos y privados serán lugares de grandes reuniones de oración y misión de los tres millones de peregrinos estimados, que participarán durante una semana de actividades formativas, recreativas y, por sobre todo, espirituales.

Para sumarse a la iniciativa, tres grupos de jóvenes riojanos viajarán al país vecino en los próximos días.

Uno de los contingentes estará coordinado por el padre Gabriel Torrens y otros religiosos, y partirá este lunes para asistir también a la Semana Misionera.

“El lunes (por mañana) viajamos a Porto Alegre para participar de la Semana Misionera, desde allí partiremos hacia Río el 21, para asistir a la Jornada propiamente dicha y a la provincia estaríamos regresando el 1 de agosto”, comentó Torrens.

“Nuestro grupo está integrado por 234 personas de todas las edades y pertenece a la Diócesis de La Rioja, por eso, hay gente de diferentes parroquias de la capital y del interior”, resaltó el clérigo.

Torrens también destacó que habrá cinco riojanos que participarán como voluntarios en la organización de la JMJ.

Además del contingente de la Diócesis, otros dos grupos de jóvenes viajarán el próximo sábado a Rio de Janeiro.

“Nosotros nos vamos en avión, porque tenemos los pasajes desde el año pasado, en cambio, los otros dos grupos viajarán en colectivo”, explicó el presbítero.

Además de Torrens, a la Jornada Mundial de la Juventud también concurrirán los sacerdotes David Escalzo; Daniel Morales; Gerson Dufresne (de la Parroquia de Milagro); Miguel Sosa (de Vinchina) y el diácono Daniel Tanquía.

Iniciativa de un argentino

“La jornada es un encuentro de hermanos de todo el mundo bajo la misma fe católica, donde se comparten diferentes actividades y vivencias, y que da testimonio de una Iglesia que está viva”, expresó el padre Gabriel.

La JMJ tuvo su origen en la idea del Papa Pablo VI, que en el Año Santo de 1975, reunió en Roma a miles de jóvenes de numerosos países, tras su participación en la ‘I Marcha Internacional de la Reconciliación Cristiana’, que recorrió el camino de San Francisco, entre Asís y Roma.

Luego, en 1984, el ‘Año Santo de la Redención’, durante el papado de Juan Pablo II, se llevó a cabo el ‘Encuentro Internacional de la Juventud’, en la vigilia del Domingo de Ramos en la plaza San Pedro.

Sorprendido por los más de 300 mil jóvenes que estaban presente, el Papa les obsequió una cruz de madera que simbolizaba “el amor del Señor Jesús por la humanidad” y que luego se convertiría en uno de los íconos de la JMJ.

Aquel acontecimiento fue el disparador para que el cardenal argentino Eduardo Pironio, quien era entonces presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, sugiriera la idea de organizar encuentros internacionales, para profundizar y acompañar la fe de los jóvenes. El Santo Padre aceptó la iniciativa y una semana después, anunció la creación de la ‘Jornada Mundial de la Juventud’.

Comienzan las jornadas

La primera JMJ fue diocesana y se realizó en Roma en 1986. En aquella ocasión, Juan Pablo II brindó su apoyo para la celebración del próximo evento que se haría en Buenos Aires. Es así que, un millón de personas acompañó al entonces Papa, en la celebración del Domingo de Ramos en la avenida 9 de Julio.

Las siguientes jornadas fueron en 1989 en Santiago de Compostela, España; en 1991 en Czestochowa, Polonia, y en 1993 en Denver, Estados Unidos. En 1995 se llevó a cabo en Manila, Filipinas, la mayor jornada realizada hasta hoy, con alrededor de cinco millones de participantes.

Luego París, Francia, recibió a la 12º Jornada Mundial de la Juventud, en 1997. Tres años después, en Roma, en medio del Jubileo del 2000, dos millones de jóvenes invadieron la ciudad. En aquella ocasión, Juan Pablo II comunicó que el próximo encuentro tendría lugar en Toronto, Canadá, en 2002, siendo esa la última jornada con la presencia del entonces Papa.

En el 2005 más de un millón y medio de jóvenes concurrieron a la primera jornada conducida por el Papa Benedicto XVI, realizada en su tierra natal, Alemania.

El siguiente encuentro se realizó en 2008 en la ciudad australiana de Sidney, que se destacó por la gran cobertura mediática, que incluyó desde mensajes de texto del propio Papa para los inscriptos, hasta la apertura de una nueva red social llamada “Xt3”.

En agosto de 2011, cerca de dos millones de jóvenes se reunieron en Madrid, España, para la Jornada Mundial.

Este año, Río de Janeiro será la sede, por lo que se debió adelantar la fecha para evitar que coincida con la Copa Mundial de Fútbol de 2014, que también se celebrará en Brasil.

Un esfuerzo con el corazón

Según detalló Torrens, “la inscripción para participar en la JMJ de Río, tiene un costo de alrededor de 1.800 pesos e incluye alojamiento; comida; transporte interno; seguro y la mochila con el kit del peregrino”.

Al respecto, comentó que cada uno de los que viaja de la provincia debió costearse sus gastos, realizando, por ejemplo, rifas, ahorrando o vendiendo masas dulces en el Parque de la Ciudad.

Experiencia emotiva

Durante su diálogo con la prensa, el Padre Gabriel Torrens, recordó su participación en la última Jornada Mundial de la Juventud que se llevó a cabo en Madrid en 2011.

“Viajamos unos pocos de la capital y otros de Chilecito; fue una experiencia conmovedora, porque estuvimos muy cerca del papa Benedicto XVI, mientras se hacía el Vía Crucis, y de allí quedó el fervor y el entusiasmo de seguir participando en la Jornada”, dijo el religioso, y agregó que “están muy ansiosos e ilusionados de conocer al Papa Francisco”.

“Sólo le pido a la comunidad que rece mucho, que nos acompañe, y nosotros le prometemos nuestra oración durante la Jornada”, concluyó Torrens.

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