Si uno pretende despejarse totalmente y disfrutar de los espectaculares paisajes de nuestra tierra, desde la Secretaría de Turismo de la provincia recomiendan visitar el Parque Talampaya o también la Quebrada de los Cóndores, mientras que si se procura poder conjugar el turismo con actividades de tipo religiosas, desde el organismo se exhorta a todos a visitar el Señor de la Peña en Arauco.
Según los datos preliminares que elaboraron desde la Secretaría de Turismo de la Provincia, esta sería la mejor Semana Santa de los últimos tiempos. Se prevé que la ocupación hotelera llegue al cien por ciento. El Parque Nacional Talampaya sigue siendo el lugar escogido para el turismo, tanto nacional como internacional.
De acuerdo a las declaraciones realizadas por el Secretario de Turismo de la Provincia, Alvaro del Pino, desde la cartera provincial realizaron un relevamiento previo hace una semana, que ya marcaba una reservación hotelera del 90 al 95 por ciento promedio en toda la Provincia.
“Las expectativas marcan bastante bien. Yo pienso que los datos finales nos darán que será la mejor Semana Santa de todas”, indicó del Pino, en referencia a la ocupación hotelera que se prevé para estos días.
“En Villa Unión hay reserva hotelera completa desde hace 20 días. Lo que se estima es que el punto más alto será viernes, sábado y domingo”, explicó el funcionario provincial.
Los primeros datos de este análisis previo que efectuó la cartera provincial dictan que en el departamento Coronel Felipe Varela la reservación hotelera llega al 100 por ciento, mientras que en Chilecito está en un 90 por ciento. En Capital, los números disminuyen pero llega entre el 80 al 85 por ciento.
“Y eso que son reservaciones. Yo pienso que vamos a andar en el 100 por ciento fácilmente durante estos días. Estos datos se sacan de los hoteles, pero es nuestro deseo que todos se beneficie, gastronomía, paseos, excursiones, lugares privados”, anheló del Pino.
Los tipos de turismos
En las declaraciones realizadas por del Pino, detalló los tipos de turismos que siempre buscan en la Provincia. Está un sector cultural importante, donde justamente se destaca en la Capital, el Paseo Cultural Pedro Ignacio de Castro Barros.
“También está en estos días el turismo religioso que atrae con el Señor de la Peña y que siempre es admirado por una gran parte del turismo que viene para Semana Santa”, fundamentó.
En tanto que en estas últimas semanas, salió una nueva forma dentro del turismo, que es el trike, un aladelta con motor.
Al respecto, del Pino indicó que éste es un emprendimiento privado, que atrae a un turismo específico, que es el amante de la aventura.
“También está la cabalgata, el carrovelismo en Vientos del Señor, los cuatriciclos en Chilecito, las travesías en 4 x 4, en fin, hay una variada oferta”, puntualizó.
Con respecto a la nueva atracción, que es el trike, es un ala delta espacialmente adaptado con un motor y un triciclo para dos personas, que permite realizar vuelos con una excelente panorámica. A través de la Escuela Águila Blanca, llegó a La Rioja este nuevo servicio turístico a disposición de los amantes del vuelo libre.
Hugo Avila, instructor de la Escuela Aguila Blanca, es el encargado de poner en marcha el ala delta con motor, brindando a los interesados en esta práctica toda su experiencia en vuelo. “Estamos presentando un nuevo producto que se llama ala delta motorizado o trike. Es un equipo traído de Francia que nos permite sobrevolar cualquier punto de la ciudad, de la montaña y brindar un servicio turístico”, explicó.
Asimismo, Avila indicó que “el ala delta con motor se integraría en lo que es el deporte de aventura, el riojano tiene que venir y solo volar, no necesita tener un curso previo”, asegurando que “no importa la edad”.
Por último, la empresa Aguila Blanca anunció que durante Semana Santa se concretará esta presentación en la Ciudad de Villa Unión, departamento Felipe Varela.
“En cuanto a los precios, hay de todo, de acuerdo al bolsillo del turista, tenemos hostel, hospedajes, hoteles de tres, cuatro estrellas. Pero lo bueno es que queremos que el turista se vaya con una buena impresión de lo que se puede ofrecer, no solamente en la naturaleza, sino también en la predisposición de la gente”, concluyó.
Quebrada de los Cóndores
Uno de los lugares que se puede visitar en esta Semana Santa es Quebrada de los Cóndores. Allí está la Posta Los Cóndores. Este Centro turístico creció en una de las terrazas de granito del piedemonte de Sierra de los Quinteros.
Cuenta con una Posta Turística preparada para brindar alojamiento (con una oferta de 18 plazas, en habitaciones dobles provistas de baño privado), restaurante, cafetería y excursiones guiadas. Todos los servicios para atender al visitante son absolutamente personalizados, de alta calidad.
Se pueden hacer safari fotográfico de fauna, caminatas y cabalgatas guiadas a circuitos turísticos impresionantes, paseos cortos en caballo y la oportunidad de gozar del agua refrescante provenientes de arroyuelos, pequeñas cascadas y balnearios naturales nacidos en vertientes.
El cóndor riojano se albergó en Santa Cruz, Sierra de los Quinteros: la sierra mas joven, más escabrosa, y más pequeña de los Llanos; un lugar donde el cielo turquesa y la diáfana luz matinal acentúan el gris, negro y rosa del granito, y el verde y amarillo del espacio salpicado de pastizales, pequeñas flores y cardones.
Santa Cruz de la Sierra, el lugar que gracias a su remota geografía, a su gente (que lo admira y ama) y a una Ley Provincial fue declarado Reserva Natural, asegurando que futuras generaciones puedan experimentar estas maravillas.
Se calcula que el sitio protege al 80% del número total (150 ejemplares) de esta especie al borde de la extinción. Tal vez por ello el cóndor desarrolló la capacidad de usar los inmensos acantilados de granito (cuyos recovecos y pequeños relieves sirven para establecer y proteger los nidos). Este es un viaje que rebasa aun las expectativas más ambiciosas. Es la aventura de adentrarse en un territorio poco y nada explorado, que recarga de energías a quien lo recorre.
El ascenso es lento y de mucha precaución, dada la dificultad del terreno, pasando por pequeños arroyuelos y nacimiento de vertientes, extrañas formaciones que asemejan a paisajes lunares, vestigios indígenas y pintura rupestre, llegando al desfiladero que conduce al “Morro” o Mirador de los Cóndores, un gigantesco peñasco que sobresale del acantilado natural por unos 3 o 4 metros, a más de 1800 msnm.
Después de transitar una angosta huella serpenteando la montaña, acercarse a la cima de esta prominencia que domina el paisaje, es el gran secreto.
Desde ahí se divisan no solo hileras de montañas, varios riachuelos que marcan un trazo profundo entre el verdor de las quebradas y el camino hasta la posta. También es posible contemplar la abrumadora presencia del acantilado, del precipicio, escogido por estos reyes del aire para establecer su morada.
La escena es tan espectacular que difícilmente uno se da cuenta que (mientras disfruta de la vista con embeleso y pasmo) 30, 40 y aun más cóndores se deslizan sigilosos, sobrevolando a pocos metros de los turistas en círculos, en líneas rectas, atentos y frágiles, para luego avanzar hacia el desfiladero y hacia sus nidos en las salientes de piedra justo por debajo del visitante.
Es un encuentro hipnótico, emocionante: los cóndores están tan intrigados por las nuevas presencias como el visitante por la de ellos. Así se permanece hasta que el reloj marca más de dos horas de “permanencia en el sitio”.

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