Rigel dejó obras sin terminar en las 1008 porque asaltaron a sus obreros

Rigel dejó obras sin terminar en las 1008 porque asaltaron a sus obreros
Los trabajos que se estaban desarrollando en los edificios del barrio 30 de Octubre forman parte de un programa provincial para mejorar los baños de los departamentos y renovar los techos. Los empleados de la contratista Rigel, a cargo de las obras, denunciaron que los asaltaron y que temen trabajar en el lugar. La semana próxima se definirá cómo continuarán las labores.

Las tareas quedaron a medias, dejando al edificio desconectado del sistema de cloacas.

Los residentes del edificio 46, en el sector 5 de las 1008 Viviendas, señalaron que Rigel ha paralizado las obras que tenían como fin mejorar los baños y techos de todas esas viviendas. Las quejas giran en torno a la responsabilidad de la empresa, que ganó una licitación pública.

El argumento de la contratista es que sus obreros fueron asaltados en varias oportunidades, robándoles las herramientas de trabajo, por lo que decidieron suspender la actividad.

La decisión empresaria llegó el miércoles a las 16. “De golpe empezamos a ver que se iban y los responsables de la empresa ni se molestaron en decirnos qué pasaba”, contó Mónica, una de las vecinas afectadas.

FOCO INFECCIOSO

Los departamentos quedaron abandonados con las construcciones a medias. En algunos casos, tuvieron que llamar a un técnico particular para que les terminara las instalaciones de gas. En otros departamentos, todavía tienen que usar agua fría para bañarse, lavar la ropa o los platos y cubiertos.

En las últimas horas, y producto de ese abandono de tareas de Rigel, se ha filtrado agua en las paredes. Además, los escombros que quedaron en la entrada del edificio continúan acumulando basura.

“A mi un empleado de Rigel me dijo que le pusieron una pistola en la cabeza, pero a mi con esto me puede agarrar una infección. En esta situación, los dos vamos a terminar en el cementerio Oeste”, dijo una de las residentes del Edificio 46.

PROPUESTA PARA SEGUIR

Desde el edificio 46 propusieron que Rigel contrate a un policía para que acompañe a los trabajadores mientras realizan las tareas de construcción. De ese modo, la actividad podría continuar brindándole una garantía a los obreros de que tendrán vigilancia.

El programa provincial estaba coordinado por el IPV (Instituto Provincial de la Vivienda) e incluía la reconstrucción de los techos de los edificios que componen ese sector de Comodoro Rivadavia y la construcción completa de los baños de cada uno de los departamentos, y otras instalaciones de sanitarias y de gas.

Los vecinos, la empresa y el IPV se reunirán hoy para delinear cómo solucionar la situación. La semana que viene debería resolverse, mientras los residentes temen que Rigel no quiera continuar, por lo que sospechan que debería llamarse a licitación y dilatar más la espera.

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