La Provincia evitó el pago durante este mes de 20 millones de pesos en concepto de vencimientos con el Estado nacional. El programa determina un plazo de gracia hasta diciembre de 2011.
De este modo, en el mes en curso el gobierno de Jorge Sapag ahorró 20 millones de pesos al evitar el pago de vencimientos de deuda con el Estado nacional, que hasta ahora venían siendo descontados de los recursos coparticipables que recibe la provincia.
El plan puesto en vigencia en mayo -por el cual los distintos distritos del país que tenían deudas con Nación pueden ahora refinanciar a 20 años sus compromisos a una tasa del 6 por ciento, con la eliminación del CER y con un plazo de gracia hasta diciembre de 2011- fue suscripto por Neuquén recién a fines del mes pasado, producto del análisis que se debió hacer respecto a los litigios que se mantenían con el estado central y que resultaban el único impedimento para la firma.
Por esta razón, desde esa fecha y hasta el mes pasado, la provincia hizo frente al pago de su deuda pública con recursos propios, sin financiación. Esos pagos, se explicó desde Hacienda, serán acreditados a futuro.
Beneficios
Al adherir al programa federal, la provincia licuará gran parte de su deuda con el Estado nacional, estimada en alrededor de 2.000 millones de pesos, y terminará pagando, según lo explicó el propio gobernador Jorge Sapag, unos 500 millones de pesos. Esto se debe a que además de los beneficios en sí del programa -como la baja tasa, el plazo de gracia y de amortización, más la eliminación del CER- Neuquén recibió un ATN al momento de la firma del convenio de 280 millones de peso.
A fines del mes pasado, Provincia acordó con los bancos Citi, Macro y Barclays y con la financiera Puente Hermanos la colocación en el mercado de los nuevos bonos Ticap por 260 millones de dólares, que ya contaban con acuerdo de la Legislatura.
Los títulos, que se estima serán lanzados en marzo, permitirán hacer frente al resto de los compromisos financieros para los próximos años, donde los vencimientos de los Tidepro (bonos emitidos en 2007) representan la mayor erogación. Para ello se utilizarán 200 millones de dólares, mientras que los otros 60 millones serán destinados a la realización de obras públicas.
Con las sumas provenientes de la colocación se cancelarán los costos de la operación y se constituirá un fondo fiduciario para pagar la deuda pública, y no podrán ser destinados a solventar gastos corrientes.


Comentá la nota