La norma prohíbe fumar en lugares abiertos y cerrados de carácter público o privado y no contempla la división de espacios entre fumadores y no fumadores.
La justificación es que el humo traspasa los espacios, lo que hace imposible proteger la salud de los empleados del lugar. Las multas se medirán en unidades y cada una de ellas tendrá el valor de un litro de nafta súper. Las únicas excepciones serán los centros de salud psiquiátricos y los de detención, ya que ayudan a mantener la calma entre los internos.
El objetivo detrás de la iniciativa es poder declarar a San Luis como una provincia Libre de Humo, que considera al tabaquismo como una epidemia. Además tiene en cuenta las consecuencias para la salud, ya que no sólo produce enfermedades en el sistema respiratorio, sino también en el cabello y la piel.
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