El diputado provincial por Pringles, Juan Manuel Rigau, tildó de "triste" el momento que atraviesa El Trapiche luego de que la intendenta Gabriela Ciccarone y su suplente, Santiago Barroso, anunciaran este lunes sus renuncias por recibir presiones políticas.
Rigau aseguró que los vecinos que se concentraron en las puertas del Municipio para escuchar la dimisión en boca de la propia Ciccarone intentaron convencerla sin éxito para que deponga la medida. "Los vecinos que escuchaban cómo la intendenta renunciaba le decía que no lo hiciera. Más allá de que no estaban conformes con la gestión querían que terminara el mandato y después se llamara a elecciones como corresponde, pero ya era un decisión tomada", acotó el diputado.
Los pasos a seguir ahora para la localidad serán los siguientes: se debe nombrar a un delegado normalizador -ya que el Municipio quedó acéfalo-, que tendrá la responsabilidad de llamar a votación en un plazo no mayor a los sesenta días. Para preservar la documentación de la comuna, actuará el Programa Relaciones con los Municipios y Asuntos Regionales. Este martes el gobierno provincial anunciaría quién ocupará el cargo de normalizador.
"Lo público que conocemos es triste, porque si hubo una presión política que ha sido manejada desde una editorial del diario o desde una radio, hemos llegado a un punto donde se puede manejar la institucionalidad de un pueblo y eso no es natural y afecta la vida democrática. Estamos todos preocupados por esta situación", cerró Rigau.
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