Un estudio ambiental, determinó que las yungas -en un sector comprendido en territorios de las provincias de Salta y Jujuy- son el mejor hábitat de conservación del yaguareté.
La Secretaría de Ambiente de la Provincia colaboró con un equipo de Parques Nacionales que relevó un área de 2500 km2, en la cual se identificó al menos 25 ejemplares.
Dicho espacio que abarca casi la décima parte de la provincia de Tucumán comprendió el Parque Nacional Baritú, el Parque Provincial Laguna Pintascayo y propiedades privadas vecinas.
La Secretaría de Ambiente de la Provincia colaboró con un equipo técnico de Parques Nacionales en la segunda fase de un estudio que tiene como objetivo estimar la población de yaguaretés en las Yungas Argentinas.
87 estaciones y cámaras
Con el apoyo de WildCru – Universidad de Oxford, biólogos y guardaparques instalaron 87 estaciones de cámaras trampas que permanecieron activas durante dos meses.
Entre el 2013 y el 2014 se relevaron alrededor de 2500 km2, lo que representa aproximadamente el 20% de la distribución geográfica actual del yaguareté en las yungas de Salta y Jujuy.
Los resultados preliminares ponen en evidencia que en la superficie estudiada residen al menos 25 ejemplares de la especie.
Un caso a destacar se registró con un ejemplar que el año pasado había sido fotografiado en el Parque Nacional Baritú y este año apareció en una estación a 30 km al sur del punto anterior. Esta especie recorre grandes distancias, ocupando un área de actividad que puede superar los 100 km2 en donde busca alimento, refugio y pareja.
Las cámaras trampa son instaladas en la selva y automáticamente disparan una foto cuando un animal pasa por delante. Cada estación incluye dos dispositivos colocados de manera enfrentada, para obtener una imagen de cada flanco del animal.
En el caso particular del yaguareté es posible diferenciarlos ya que el patrón de manchas es exclusivo en cada ejemplar, al igual que las huellas digitales en las personas.
Otro de los resultados obtenidos fue que este gran felino prefiere los sitios donde la ganadería a monte es baja o está ausente y las presas naturales se encuentran en mayor abundancia. Los estudios previos muestran que la depredación de ganado por yaguareté se incrementa al disminuir la oferta de presas silvestres.
Es necesario profundizar esfuerzos de conservación para evitar que las poblaciones se reduzcan al punto de no poder revertir su situación. En Misiones la especie no superaría los 70 individuos, mientras que en las Yungas se encontraría la población más numerosa y con más probabilidad de recuperación.
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