El intendente de Rivadavia señaló que Desarrollo Social le debe $800 mil y que la alta mortalidad infantil es culpa del Ejecutivo. “Allí hay un deterioro social”, dijo el gobernador.
Pérez no sólo hizo mención a un tema delicado como es el alto índice de mortalidad infantil (en Rivadavia la cifra es de 14 muertes por mil chicos, mientras que en el resto de los departamentos se mantiene en 9 por mil), sino también que señaló nuevos y graves problemas en materia de “viviendas, infraestructura, turismo y desarrollo social” en la comuna del líder radical. Si bien el mandatario comprometió a todo su gabinete a trabajar para revertir la situación, la estadística que remarca el mal estado de un municipio conducido por la UCR no le cayó nada bien a Ricardo Mansur.
En diálogo con El Sol, el rivadaviense aseguró que el Hospital Carlos Saporiti, que hoy lleva la triste delantera en los índices de mortalidad infantil, “es una responsabilidad de la Provincia y no del Municipio”.
Según Mansur, el alto índice de muertes en los recién nacidos viene arrastrándose desde la gestión de Celso Jaque. “Desde entonces es un comité político, donde se reparten colchones, comidas y no se hace lo que se tiene que hacer”.
Por ese motivo, el intendente le contestó a Pérez con visible enojo: “El gobernador se equivoca cuando hace mención a Rivadavia y habla de ‘deterioro social’ y el mayor índice de mortalidad infantil, porque es responsabilidad directa del Ministerio de Salud, que también maneja los centros de salud del departamento. Es Pérez quien se autoincrimina cuando habla de deterioro. A mí también me preocupa y es vergonzoso”.
Mansur se reunió ayer con el ministro de Salud, Carlos Díaz Russo, con quien coincidió en que gran parte de la responsabilidad de mantener baja esa estadística es del Gobierno provincial. El encuentro fue breve, pero ambos coordinaron algunas acciones para las próximas semanas, aunque ninguno dio mayores detalles. Hasta Mansur aseguró que los cambios dependerán de “las pilas que le ponga” cada uno de los funcionarios.
Por su parte, Díaz Russo aseguró que el gobernador le pidió trabajar fuertemente en bajar el índice de muertes infantiles en Rivadavia, pero aclaró que “no hay que malentender las cosas: no se le mueren más chicos a esa comuna, se nos mueren a todos los mendocinos. Podría haber sido Lavalle o Junín, como ha ocurrido, pero es Rivadavia y hay que evitar que haya dos dígitos y eso se hace trabajando en el sistema sanitario y el área social”.
Los otros déficit rivadavienses
Así como Pérez enumeró una cantidad de falencias en ese departamento del Este, Mansur las reconoció pero afirmó que, en todos los casos, los fondos del Gobierno provincial, “no llegan y son obras que deben hacerse con esa partida”.
“Si Rivadavia tiene agua potable es gracias a la Municipalidad, que alquiló un pozo a Aysam. Hicimos aporte de dos perforaciones con nuestros fondos”, contó el intendente, quien mantiene el estado de emergencia hídrica desde hace tres años en ese departamento.
Con respecto a la factibilidad de cloacas no habría porque, según Mansur, “Aysam no amplía las obras”. Otro de los problemas es la falta de gas, y, una vez más, el intendente lo atribuye a que “el Gobierno no construyó un gasoducto que va de Rivadavia a San Martín”.
En la lista le sigue el mal estado de las rutas de ingreso al departamento, que son responsabilidad de Vialidad Provincial. Incluso, hay un tramo de la ruta provincial 71 que se retomó hace unos meses, luego de tres años de haber sido abandonada.
Mansur descartó que él no haya tomado cartas en el asunto, al contrario, afirma que los reclamos han sido varios y reiterados.
La deuda de Desarrollo Social
No conforme con las críticas al Frente para la Victoria, Mansur aseguró que los departamentos opositores tienen menos beneficios que los afines al Gobierno, y disparó: “Son montos ínfimos los que llegan respecto de otros municipios, como el del Programa Más Cerca. Si miran el diario, van a ver que, en la difusión de obras del Gobierno, los municipios de la Unión Cívica Radical tienen menos montos que los otros”.
El intendente contó que “lo más grave” es que el Ministerio de Desarrollo Social aún le adeuda al Municipio todo un semestre del 2012 de un programa provincial de emergencia social. En cuanto a los comedores escolares, no se reciben fondos desde el 2012 y existen 800 mil pesos de deuda comprometidos para la Comuna. “Por eso, mal puede hacer Pérez al criticar cuando no cumple sus obligaciones sociales. El gobernador tendría que hacer un mea culpa”.
El Sol intentó comunicarse, en vano, varias veces con el ministro de Desarrollo Social, Guillermo Elizalde, para que dé cuentas de la deuda y los trabajos encomendados por el propio Francisco Pérez, pero se encontraba en Buenos Aires.
Mientras, Rivadavia espera una respuesta “concreta” del oficialismo.



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