Khalifah Mohammed Ali, alto mando de la Inteligencia, y el ministro de Salud, Mohammed Hijazi (foto), se unieron a los insurgentes. Advirtieron a los opositores que "deben tener cuidado ante los trucos de Khadafi"
Según la cadena de televisión Al Arabiya, los funcionarios se animaron a desertar luego de que los rebeldes se hicieran con el control de Trípoli.
"Me pongo al servicio de la nación y hago un llamado a los generales y soldados que son los hijos de Libia para unirse a la revolución del 17 de febrero", señaló el general Ali en una entrevista.
Mientras que Hijazi contó que había estado pensando en dejar el Ministerio de Salud los últimos dos meses. "No me sentía seguro, pero las cosas cambiaron con la entrada de los rebeldes" a la capital.
Advirtió, no obstante, que la situación no era fácil. "El régimen de Khadafi tiene sus tácticas y trucos. Los rebeldes deben tener cuidado", dijo sin dar más detalles.
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