Reunión fallida: Moccero llegó sin una oferta

El salón de usos múltiples lució repleto anoche, cuando luego de dos meses volvieron a verse las caras el intendente municipal Ricardo Moccero y la comisión directiva del Sindicato de Trabajadores Municipales, ya que desde el 18 de febrero esto no ocurría, pese a los reiterados intentos del gremio.
Y la cantidad de gente que participó de la reunión se vio aumentada porque Moccero hizo concurrir a todo su gabinete, aunque decir participar es algo confuso, porque en realidad el 90% de los funcionarios presentes no emitió sonido y se limitó a escuchar lo que decía su jefe político y los representantes sindicales.

La reunión fue tensa y por momentos tanto Moccero como Rubén Allende levantaron la voz, tanto que la prensa que esperaba en el patio escuchó esos gritos, nada disimulados, pese a que Santiago Favre, director de Vialidad, se preocupó constantemente por cerrar las cortinas y vigilar que las ventanas estuviesen más que bien cerradas.

Al término de la misma las caras de los representantes de los trabajadores no eran las mejores y presagiaban que la reunión no había sido fructífera. Antes de hablar con la prensa, los empleados hablaron largamente con la directora del Hospital y especialmente con la contadora Belén Santarelli, quien confesó que la decisión le correspondía al jefe comunal, pese a que en la reunión la idea que dejó flotando el jefe comunal fue otra.

Recordamos que los temas a tratar eran tres: primero la suspensión del empleado Víctor Ríos, largamente resistida por el gremio que la considera absolutamente injusta y falta de racionalidad. Al respecto Moccero anunció que no piensa dar marcha atrás y sin escuchar ningún tipo de argumento confesó que la va a ratificar en todos sus términos, lo que provocó airados reclamos de los trabajadores, los que parecen haber resultado vanos.

Otro tema a debatir tiene que ver con el llamado a concurso para cubrir distintos cargos jerárquicos, que no se han llevado a cabo y en muchos casos han sido cubiertos a dedo, para disgusto del resto de los empleados.

En la reunión Moccero dijo desconocer la situación, afirmando que no tenía tiempo para controlar que la orden que había dado al respecto se cumpliera, pero que iba a investigar por qué no se había hecho. Esta respuesta no conformó a los sindicalistas, que esperan alguna medida al respecto pues no confían que lo dicho por el jefe comunal se ajuste realmente a lo sucedido. De todos le manifestaron que los cargos que ya han sido cubiertos igualmente vayan a concurso, ya que si las personas designadas son idóneas seguramente conservarán su puesto.

Finalmente la cuestión salarial sigue estancada porque Moccero insiste con una suma fija, hasta agosto, solamente para los que menos ganan, mientras que el gremio pretende un incremento al básico, que este año sólo aumentará un 5% en enero y otro 5% a mediados de año, con lo cual los salarios perderán capacidad adquisitiva ante la innegable inflación que sufren especialmente los alimentos de primera necesidad, que en la mayoría de los casos supera el 25%. Además, los otros gremios han acordado subas salariales de entre el 25% y el 35% mientras aquí se pretende que los municipales se conformen con un mísero 10%.

Rubén Allende se esperanzó en que el diálogo no se corte y las partes puedan volver a reunirse a la brevedad ya que el jefe comunal le indicó que se sigan reuniendo con la secretaria de hacienda “para hacer números”

Sin embargo, todos saben que finalmente se hará lo que diga Moccero, por más buena voluntad que demuestren sus funcionarios. Por lo pronto, Moccero, quien dijo no querer asistir al Ministerio de Trabajo (de hecho nunca ha concurrido) seguramente enviará alguno de sus secretarios a la audiencia pactada para el 28 de abril. Una audiencia que será inútil si el Intendente no cambia su actitud y decide priorizar, en aras de la justicia social que tanto pregona el kirchnerismo, el salario de los empleados y que los que menos tienen no sean la variable de ajuste, tal como sucedía en los gobiernos que no ponían su mira en el ser humano.

Comentá la nota