El sol del 25 reunió a las familias en el centro de la ciudad

El sol del 25 reunió a las familias en el centro de la ciudad
El Día de la Patria reunió a la comunidad en el centro de Comodoro Rivadavia. Desde temprano, las autoridades y los representantes de distintas instituciones sociales, culturales, militares, judiciales e invitados especiales compartieron los aspectos protocolares de cada celebración de Mayo. El sol del 25 ya había asomado, mitigando el frío especialmente sobre el mediodía cuando la actividad se concentró en la calle San Martín.

Actos protocolares

El izamiento de la Bandera Nacional se realizó a las 9:00 en el mástil central, luego de lo cual se entonó el Himno Nacional Argentino.

Minutos más tarde, los presentes se dirigieron al Centro Cultural donde el intendente Néstor Di Pierro recibió los saludos de cada una de las entidades convocadas al evento. Entre espectáculos artísticos, chocolate y pastelitos, y con muchos vecinos que se acercaron a compartir este momento, transcurrió la media mitad de la mañana.

Luego de las 10:00, comenzó el Te Deum, tradicional celebración religiosa en la cual se reflexionó no sólo sobre aquella Semana de Mayo de 1810 sino en la necesidad de resignificar esos valores en la actualidad, en cada acción de los gobernantes, pero también en cada hecho cotidiano de cada uno de los argentinos y personas que eligieron esta tierra para vivir.

Dicho momento solemne fue oficiado en la Catedral San Juan Bosco y, como es ya una tradición, fue engalanado por las banderas Argentina y de las colectividades organizadas en Comodoro Rivadavia.

Desfile multitudinario

Concluida la celebración religiosa, las calles ya estaban colmadas por grandes y chicos que llegaron para compartir uno de los momentos más vistosos del Día Patrio: el desfile cívico militar.

A primera hora, se había despejado la calle San Martín para permitir el paso de personas, caballos y vehículos que se sumaron a este encuentro. Los pequeños de jardines, escuelas, colegios e institutos de la ciudad pasaron orgullosos por la principal calle céntrica.

A su paso, entre solemnes y emocionados, buscaban con la mirada a sus familiares que acompañaron a lo largo de todo el desfile, fotografiando o filmando el paso del desfile.

Con escarapelas, banderas y cintas celestes y blancas, los presentes disfrutaron ese encuentro popular y patriótico.

Colorido y orgullo

Entre las agrupaciones civiles, hubo escuelas de danzas y representantes de comunidades extranjeras con sus trajes típicos, agrupaciones gauchas cuyos caballos maravillaron a los chicos, voluntarios de asociaciones civiles, y de las fuerzas vivas de la ciudad.

Los militares y fuerzas de seguridad, con sus vestimentas distintivas y armas llamaron la atención especialmente de los más pequeños, que se sienten maravillados con la posibilidad de ver un soldado “de verdad”, o un policía mostrando con orgullo su pertenencia a la institución. Entre los más aplaudidos, estuvieron los veteranos de guerra, como un reconocimiento que se renueva en cada celebración patria.

El paso de equipos, como tanques, camiones, autobombas, entre otros, produjo la sorpresa de muchos, especialmente cuando sobre el cielo se vio el paso de helicópteros y aeronaves.

Una jornada para reflexionar

Pasado el mediodía, los vecinos se fueron desconcentrando no sin antes disfrutar un chocolate caliente que el Ejército Argentino ofreció para apaciguar el frío en distintas esquinas de la ciudad.

Una nueva fiesta patria había concluido entre el orgullo de ser argentino, la emoción de quienes desfilaron y la alegría de quienes se acercaron para ser parte de esta jornada de reflexión.

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