Mas de cien personas vivían en el lugar denominado “debajo de las tribunas” en el Bº Guadalupe (arriba). Hoy están más seguros (abajo)Destacó el Intendente Fernando De Vido que veintinueve familias asentadas en forma irregular desde hace aproximadamente veinte años, en un predio deportivo ubicado en el corazón del barrio Guadalupe fueron reubicadas en el Barrio Lisbel Rivira.
Los días 27 y 28 de marzo, fueron trasladadas las 29 familias que se hallan compuesta por un total de 120 personas, entre ellas 60 niños, que desde hace mas de 20 años vivían precariamente bajo las tribunas abandonadas de un predio deportivo, y fueron reubicadas en los lotes con un módulo básico, construido íntegramente de material, con cubierta de chapa de zinc, aberturas de madera, núcleo sanitario, y que cuenta además con los servicios de agua potable, energía eléctrica, desagües pluviocloacales, alcantarillado, calles de acceso y transporte público de pasajeros.
altEsta importante acción es el resultado de un trabajo planificado que se vienen realizando por decisión política del Sr. Gobernador y del Intendente en distintos sectores de nuestra ciudad con el doble propósito de ir erradicando asentamientos irregulares y dar a familias formoseñas una solución habitacional definitiva.
El operativo de reubicación se inició el miércoles en horas de la mañana, con el apoyo de concejales, personal municipal, dirigentes sociales y barriales que ayudaron a las familias a realizar el traslado de sus pertenencias.
De esta manera más familias formoseñas concretan el sueño de ir construyendo su casa, ya que se les hace entrega de un lote básico con su módulo habitacional como punto de partida para que los beneficiarios a través del esfuerzo propio y comunitario puedan ir progresando.
Beneficiados
altAntonela Ojeda, una joven formoseña madre de dos pequeños, relató: “Estamos más que agradecidos porque es la primera vez que voy a tener mi casa, con todo lo que eso significa, porque si bien el módulo es pequeño alcanza para este momento en que nos estamos trasladando, el terreno es todo lo que soñé para mi familia, de a poco lo iremos ampliando y mejorando, lo importante es el techo y la propiedad, una seguridad para mis hijos que pensé que era imposible, hoy gracias a las autoridades provinciales y municipales, pero sobre todo gracias a Dios tengo mi hogar”.
A su turno, Cinthia Ojeda, relató que hace más de 7 años que vive en condiciones precarias junto a su pareja y su hijo en ese predio del barrio Guadalupe, y desde hoy iniciará un nuevo camino en su casa propia, comentó que gracias a la entrega de su vivienda podrá llevar a su madre a vivir con ellos, un sueño que tenía hace tiempo y que por las condiciones en las que moraba no podía concretar.
“Estoy muy contenta, este era mi mayor sueño que hoy se hace realidad, tenemos muchas ganas de progresar”, refirió.
Luis Eduardo Domínguez, manifestó a las autoridades provinciales y municipales su agradecimiento por la entrega de su módulo habitacional y su lote en el barrio Lisbel Rivira, que será su nueva comunidad desde este momento, donde junto a su compañera de vida comenzarán a pensar en el progreso mediante el trabajo y el esfuerzo sabiendo que ya tienen su casa propia.

Comentá la nota