La población de mosquitos está controlada y se mueve dentro de lo previsible para esta época del año, a diferencia de lo que ha sucedido en veranos anteriores, cuando no se podía estar al aire libre por la invasión de estos insectos.
Quien se encarga de controlar larvas y mosquitos adultos es el área de Saneamiento Ambiental, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente de la Municipalidad de Paraná, un área importante para el bienestar de la ciudad, ya que además se ocupa del combate a ratas y otras plagas, y asesora a instituciones educativas y barriales acerca de cómo prevenir la proliferación de alimañas.
El responsable del área, Raúl Guzmán, explicó que hoy por hoy la fumigación está suspendida por dos razones: por un lado, porque está rota la camioneta de la repartición (en la que trasladan el equipo grande de aspersión y al personal que realiza la fumigación manual) y por otro lado por los días lluviosos que se han ido sucediendo desde fines de enero.
Lo que se realiza con más asiduidad es la fumigación de las llamadas zonas turísticas (Thompson, Parque Urquiza, Parque Nuevo, Toma Vieja, Costanera Alta y Baja) y se acude a los barrios cuando las vecinales inician los pedidos por expediente. “Si surge una emergencia, nos trasladamos en nuestros vehículos particulares”, señaló el funcionario, mientras continúe descompuesto el vehículo de la repartición.
“Hasta ahora la situación está tranquila, y es aceptable, a pesar de los calores”, reflexionó y explicó que la merma en la cantidad de mosquitos obedece a que la fumigación se está realizando con mayor frecuencia: “Se hace más seguido ahora: dos veces por semana se fumiga en zonas turísticas”, tanto con la camioneta donde se coloca el equipo fumigador, como a mano, con mochilas.
En tanto, en el caso de los barrios, el trabajo se hace a partir de los pedidos de los vecinos, que entran por nota al municipio.
En tanto, con respecto al mosquito que puede transmitir el dengue, de la especie Aedes aegypti, el funcionario comentó que si bien no se han estado realizando muestreos en las últimas semanas, se conjetura que está presente en Paraná. “Las condiciones están dadas para que sigan estando, pues no se puede exterminar, se lo controla”, indicó, mediante la aplicación de larvicidas y la eliminación del mosquito adulto.
Se lamentó, en tanto, que los ciudadanos estén descuidando las recomendaciones que se dan todos los años para evitar la proliferación de mosquitos, tanto la especie transmisora del dengue, como el mosquito común. “La gente no colabora, hay hogares con piletas sin uso, con apenas unos centímetros de agua, donde hemos encontrado el agua llena de larvas de mosquitos”, contó el titular de Saneamiento Ambiental. Por otra parte, Guzmán sostuvo en declaraciones a El Diario que la formación de minibasurales en muchos sectores de la ciudad hace que aumenten las zonas propicias para la cría del mosquito. Neumáticos con agua, tachos, y otros objetos plásticos y metálicos que pueden colectar agua y yacen en el basural crean ambientes propicios para la puesta de larvas y generación de mosquitos.
La descacharrización en todos los hogares debería ser una práctica permanente: se deben desterrar todos los elementos susceptibles de juntar agua de patios y terrenos, justamente para evitar ofrecerles lugares para reproducirse a los mosquitos. Pero cuando el alerta baja, las recomendaciones parecen ir olvidándose.
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