Un reto, una disculpa... ¿y fin de la interna?

Un reto, una disculpa... ¿y fin de la interna?
El gobernador reprendió al ministro de Gobierno, que el viernes había criticado en Aguilares el clientelismo político y el "bolsoneo". Edmundo Jiménez había reclamado una renovación en el peronismo. El mandatario le pidió que baje la intensidad de la disputa electoral en la sección oeste.
- Pirincho, ¿vos declaraste eso?

- Sí, pero no di nombres.

- Piri... si no hace falta que des nombres. Ya te dije dos veces que no quiero que digás nada.

- Y bueno, que me den a mí también bolsones y no digo nada.

- No es un tema para hacer bromas.

Con algunos matices, ese fue el diálogo con el que el gobernador, José Alperovich, recibió al ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, en su vivienda particular. Fue en la reunión diaria que el mandatario efectúa antes del inicio de la actividad oficial con algunos colaboradores. Ayer, la charla en el living giró en torno de las críticas que el funcionario y el senador Sergio Mansilla cruzaron el último fin de semana.

El viernes, el ministro Jiménez acudió a Aguilares para lanzar la candidatura a intendente de Rubén Martínez Lobo, con el afán de competir contra el actual jefe municipal, Agustín Fernández. El ministro, que asistió acompañado de su hijo y candidato a la reelección como legislador por el Oeste, Reinaldo Jiménez, separó de las críticas a la senadora nacional Beatriz Rojkés y al gobernador, José Alperovich. Sin embargo, en el escenario cuestionó el reparto de bolsones en época electoral y reclamó una renovación dirigencial en el peronismo.

"Este pueblo no tiene por qué ser postergado, sometido o esclavo de nadie que le venga a ofrecer limosnas, porque tiene derechos", había dicho Jiménez.

Apenas 48 horas tardó en responder Mansilla. El senador fue intendente de Aguilares y apoya la re-reelección del actual jefe municipal. Además, mantiene una tensa relación con Jiménez por el armado electoral en el oeste: él encabeza la lista oficial y el ministro impulsa varios acoples. En una entrevista con LA GACETA, fue duro con Jiménez: "no me siento aludido ni me consta que los intendentes o delegados comunales repartan bolsones, como dijo. Ahora, si él lo sabe y no logró combatir esa práctica, es ilógico que no haga un mea culpa porque es parte de este Gobierno y de este proyecto político desde hace siete años". Además, cuestionó que Jiménez no ponga la cara en las elecciones como candidato, pero que usufructúe los beneficios de quienes sí lo hacen.

Ayer, Alperovich los recibió en su casa con un ejemplar de LA GACETA sobre la mesa. Le recriminó el desliz al ministro y le pidió que baje el tono a la pelea interna. Luego, en declaraciones a la prensa, dejó en claro su malestar por el cortocircuito en el oficialismo y buscó minimizar el impacto público de la disputa. "Ya hablé con ellos. La verdad es que hubo un mal entendido. Estamos trabajando en armonía. La política se hace con hechos y con trabajo, no con palabras, porque con las palabras no pasa nada. Les pedí a todos que trabajen duro y no le fallemos a la gente. La gente me dio un mandato con el voto y no podemos fallar", remarcó Alperovich.

Sin embargo, el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, y referente territorial del Oeste, sí cargó contra el ministro. "Son declaraciones que, como ministro de este Gobierno, Jiménez no debería haber hecho en un acto político. En realidad el candidato es su hijo, él hablo por su hijo y no fueron acertadas sus palabras", arremetió.

Pero no todas fueron críticas para Jiménez, el legislador Ramón Sierra Morales, que integra el acople con el hijo del ministro, salió en su defensa: "¿qué hubiera sido de las campañas del oficialismo sin un ’Pirincho’ ideando estrategias positivas para concretar los triunfos vividos?"

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