En medio del auge del conflicto por la Casona Roverano, resulta evidente que ésta necesita una restauración, en la que se mantenga el espíritu y el alma del artista. Un reconocido especialista en el tema explicó el camino a seguir en este objetivo.
Luego de que hayan opinado los ciudadanos y reconocidos arquitectos en este mismo medio sobre el uso que debería tener la Casona Roverano y su relevante valor simbólico e histórico, Eduardo Puszczyk, quien fue director de muchas obras recuperadas en Berazategui, habló sobre los aspectos más técnicos de lo que implica la recuperación de una obra como la Casona Roverano.
PROPIEDAD PRIVADA
"Todo depende de qué se vaya a hacer, hay que hacer consideraciones previas. Es necesario determinar desde un principio qué uso va a tener. La primera consideración es que se trata de un predio privado, que es muy distinto a si fuese de la Municipalidad de Quilmes, situación en la cual podría disponer de manera autónoma con sus propias atribuciones qué hacer en el lugar. Tratándose de una propiedad privada, creo que lo primordial es llegar a un acuerdo con el propietario", dijo Puszczyk.
"También es importante el mensaje que transmite el Estado con respecto a un bien patrimonial: tiene que quedar en claro que el propietario será beneficiado y no se menoscabarán sus intereses", agregó.
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