El restablecimiento del agua fue esperado con ansiedad

El restablecimiento del agua fue esperado con ansiedad
Pese a que las temperaturas no fueron en los últimos dos días tan elevadas como a comienzos de año, los últimos cortes que se registraron en el suministro de agua potable provocaron inconvenientes en los hogares de Comodoro Rivadavia. Las familias han debido ser cuidadosas para disponer de una mínima cantidad para el consumo humano como para las tareas diarias. Ayer por la tarde, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada empezó a restablecer la distribución tras el corte del miércoles. Sin embargo, hoy podría volver a interrumpirse el servicio a raíz de una nueva avería.
Benjamín, de oficio albañil, explicó el perjuicio que representa para su actividad que no haya suministro de agua en los domicilios.

Diario Patagónico recorrió ayer algunos barrios de Comodoro Rivadavia y constató que la falta de agua es tomada por la comunidad como “algo que ya se está volviendo común por estos días”, según explicaron casi resignados los propios vecinos. También quedó en evidencia que son varios los domicilios que se abastecen del suministro directamente desde las cañerías de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL), ya que no cuentan con tanques de almacenaje.

Sin dudas los más afectados por la falta de agua, además de las familias que necesitaban el líquido para las tareas de higiene diaria, fueron aquellos trabajadores cuyas labores demandan agua de forma constante como, por ejemplo, los albañiles.

Benjamín, quien ayer realizaba tareas de revoque en un domicilio del Divina Providencia, señaló: “de alguna manera nos tenemos que arreglar cuando falta el agua, pero la jornada de trabajo no rinde de la misma manera que cuando podemos contar con agua para hacer mezcla y limpiar las herramientas”.

“Nosotros, principalmente, a la hora de encarar obras de magnitud, dependemos de que haya agua de forma normal, de lo contrario podemos hacer simplemente tareas manuales que no demandan tanto líquido. Ojalá no se vuelva una costumbre, en una época donde nosotros tenemos una demanda importante de trabajo”, sostuvo el albañil.

Mientras tanto, Blanca y Analía, del barrio Ameghino, comentaron: “uno hace lo que puede. Tratamos de estar atentos a la radio, a los noticieros o a los recortes de los diarios para saber si van a cortar el agua. Juntamos lo que podemos, en baldes, fuentones, incluso bañaderas, pero a veces no es suficiente si en la familia hay muchos chicos”, graficaron.

“Ojalá el problema se resuelva pronto, la gente necesita agua y más aún en los meses de verano. Es verdad que hay que ser más responsables en algunas cuestiones donde quizás se derrocha mucha agua, pero en general se cuida. A medida que pasan los cortes, creo que la gente toma conciencia y trata de no desperdiciar casi nada”, indicó una de ellas.

Esteban Galleguillo, de la zona de La Loma, también le contó a Diario Patagónico que en algunas casas de venta de materiales de la ciudad, prácticamente, ya no queda stock de tanques de agua.

NIVELES DE RESERVA

Desde que empezaron los cortes, muchas familias que tienen conexión directa a la cañería central fueron los más perjudicados ante la falta del servicio, y varios decidieron adquirir los tanques (en su mayoría de 500 a 1.000 litros) para estar mejor preparados a corto plazo.

Además de las averías en el sistema del acueducto que han obligado a realizar cortes durante las últimas semanas, la interrupción también se ha visto originada en el elevado consumo que afecta los niveles de reservas.

Hay que recordar que a pesar de que según el INDEC el último censo arrojó una población de poco más de 178 mil personas, desde la SCPL afirman que son “300 mil los habitantes de Comodoro” que el 1 de enero tuvieron un consumo récord, con casi 4.800 metros cúbicos/hora. A esta población se le debe sumar a los usuarios de Rada Tilly y Caleta Olivia que reciben agua bombeada por el acueducto Lago Musters.

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