Llamativo silencio de la UCR ante expresiones desde el oficialismo y sectores gremiales que calificaron con duros términos lo que fue la gestión de la Alianza Frente de Todos, con tres períodos a cargo del Poder Ejecutivo provincial. Cualquiera sea el motivo del mutismo, muchos recuerdan el dicho que asegura que “el que calla, otorga”.
Luego de las consideraciones del presidente del Comité Provincial, Víctor Zimmermann, que cuestionó el entredicho entre el vicegobernador y el ex ministro Romero, señalando falta de liderazgo y conducción del primer mandatario, distintos sectores del oficialismo salieron a contestar, comenzando por el secretario General de la Gobernación y también secretario General del PJ del Chaco, Julio Sotelo, quien aseguró que “la UCR no tiene autoridad moral para cuestionar a nuestro gobernador”.
Destacando que el gobernador Capitanich “tuvo que poner en orden el endeudamiento, la falta de infraestructura, los salarios, en fin una multiplicidad de temas pendientes”, producto de las gestiones aliancistas, que según estas expresiones, habrían llevado a la Administración Central a un estado de descontrol administrativo.
Estas afirmaciones bien hubieran merecido alguna aclaración o desmentida por parte de quienes formaron parte del gobierno de la Alianza en cualquiera de sus tres períodos constitucionales. Pero el desinterés, la falta de argumentos o la ausencia de iniciativa, parecen haber podido más que el compromiso de defender al menos la responsabilidad que le cupo a cada uno.
Si bien las expresiones de Sotelo hubieran merecido alguna respuesta, la situación fue un paso más adelante cuando desde sectores gremiales como las 62 Organizaciones Peronistas o la Asociación de Maestros de Enseñanza Técnica cuestionaron áreas específicas.
Los referentes de las 62 Organizaciones Peronistas aseguraron que la UCR "no tienen ninguna autoridad" y que su presidente "intentó esquivar la oscura historia de violación de los derechos de los trabajadores durante los gobiernos radicales". Recordando que "en la época de la Alianza el gobierno incurrió en una permanente vulneración de los convenios colectivos, la Dirección de Trabajo fue objeto de intervención, y en el sector público había una total falta de respeto a la carrera administrativa".
Mientras que los docentes recurrieron a la memoria para destacar que "durante el gobierno de la Alianza los docentes tuvimos los salarios prácticamente congelados por la Ley 4044 y los trabajadores tuvimos congelada la antigüedad".
Si bien desde el radicalismo han planteado cuestionamientos a la actual gestión, incluso presentando denuncias ante la Justicia, llama la atención que quienes fueron activos protagonistas de los gobiernos radicales, beneficiándose por su proximidad al poder, hoy miren para otro lado ante las acusaciones, salvo que en el fondo, compartan lo que se dice de ellos.

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