Resistencia sin árboles: vecinos al sol y con sombrilla por la 9 de Julio

Resistencia sin árboles: vecinos al sol y con sombrilla por la 9 de Julio
Este martes, el grupo Árboles Urbanos puso un poco de sombra con sus paraguas al mediodía de la 9 de Julio del 200 al 300: uno de los tantos páramos de sol del microcentro de la ciudad.
Unas 15 personas se concentraron con sus sombrillas en la esquina del semáforo de 9 de Julio y López y Planes para manifestarse en contra de la falta de árboles en la cuadra que va del 200 al 300 de esta avenida. La misma suerte se repite en la cuadra de enfrente, por eso el transeúnte que pasea por esta cuadra no encuentra refugio en ninguna de las veredas.

A pleno sol. No es una playa del Paraná: es el desierto de cemento que se extiende por 9 de Julio, entre López y Planes y Pellegrini, en ambas veredas.

Durante la acción de repudio a la falta de cuidado de los espacios verdes en nuestra ciudad, los manifestantes hicieron visible lo insufrible del calor en esa cuadra, al permanecer de pie con sus sombrillas. Además, brindaron refugio a los pasajeros que se acercaban al cordón de la vereda a subir a sus colectivos.

En estos 100 metros no sólo no se plantó ningún árbol, sino que los comercios no dejaron los canteros reglamentarios para hacerlo en ninguna de las veredas. En la cuadra de los números impares están las paradas de las líneas 101, 110, 106 y 12, por lo que es un lugar en el que la gente se queda, no solamente pasa de largo. Y lo hace bajo los rayos del sol porque ya se quitó el techo que cubría 80 metros de la cuadra.

Conciencia. Árboles Urbanos demostró que estar parado en la 9 de Julio del 200 al 300 es deporte extremo, hasta con sombrilla.

El colectivo de Árboles Urbanos nació hace dos años para dar respuesta a esta realidad, que cada día se hace más visible en la ciudad. Ahora está confirmado por vecinos de distintos puntos de Resistencia que buscan que se respete al espacio verde. Pueden buscarlo y unirse a los 1600 miembros del grupo Facebook, poniendo Árboles Urbanos.

Esta es una de las tantas acciones que llevan adelante para visibilizar los mínimos cuatro metros cuadros de verde por habitante que tenemos en Resistencia, siendo que la Organización Mundial de la Salud sostiene que un ambiente saludable con aire puro debe tener 12 metros cuadrados por persona.

Ni uno solo. Es el número de árboles que quedó en la 9 de Julio. Si uno quiere esperar el colectivo se tiene que resguardar en la poca sombra que dan los negocios.

Violación municipal

La eliminación de árboles urbanos es un fenómeno con varias aristas: por un lado, está el vecino o comerciante, que en un acto de inconciencia, pide el retiro del árbol que está en el frente de su casa o negocio. Muchas veces argumentan razones lógicas como que el espécimen está enfermo, se secó, levanta la vereda, sus raíces tomaron la cañería subterránea y demás.

No siempre estás explicaciones son 100 % ciertas y cada árbol es un caso que necesita ser visto. La Municipalidad de Resistencia recibe ese pedido y en un acto de insólita eficiencia no hace ningún tipo de control del árbol y lo manda a sacar.

El ciudadano puede desconocer la legislación, pero el Estado no. El municipio al acceder al pedido de quita de un árbol está violando las leyes Nº 7172 y 5625 del programa de Protección del Árboles Urbanos.

Estas ordenanzas dicen que debe haber un árbol cada cinco metros en cada cuadra, lo que nos dice que a cada lado de una calle deben estar plantados 20 árboles, produciendo en la calzada ese túnel de sombra refrescante.

Nada de esto se cumple: el micro y macrocentro de Resistencia cada vez se parecen más a una sucesión interminable de sol y vidrieras, a las que el comprador no se anima a detenerse por miedo a una feroz quemadura o insolación.

Se entiende el interés comercial porque se vea su local o firma, pero en la carrera por ser visto el comerciante pierde de vista que un elemento importante en esta ciudad es que el cliente tiene que poder ver la vidriera tranquilo, no espantado por el sol. No dimensionan que una vereda parquizada es mejor publicidad que un cartel de neón.

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