Desde la Fundación de la Reserva aseguran que son "muchos más los chicos" que asisten al humedal que los van al Club.
En primer lugar, consideraron “llamativas” las afirmaciones del abogado al señalar que fue el propio Grasso el que “firmó la autorización para que su hijo recorriera la Reserva en horario escolar”, junto a sus compañeros de curso y docentes durante 2012. “Si el señor Grasso tenía internalizados estos conceptos sobre la Reserva es altamente curioso que haya autorizado que su propio hijo participara de una visita guiada en un sitio tan peligroso y poco recomendable, según sus propias palabras”, señalaron.
En ese sentido, remarcaron que ese espacio al que el abogado considera “olvidado y en estado de abandono” es utilizado por “muchos más chicos que las instalaciones del Club”. “Anualmente más de 3000 personas, en su mayoría niños en edad escolar visitan la Reserva en el marco del Programa de Educación e Interpretación Ambiental que lleva adelante la Fundación”, mencionaron.
También destacaron que el Ente Municipal de Turismo pide con regularidad que se organicen visitas destinadas al público en general.
Por último, los ambientalistas insistieron en que las acciones del Club “han afectado negativamente” al ambiente natural de la única reserva urbana de la ciudad de Mar del Plata.
El cruce de opiniones entre el representante legal de Aldosivi y la Fundación de la Reserva Natural del Puerto se pocas semanas después de que la Cámara Federal de Apelaciones hiciera lugar a un amparo presentado por los ambientalistas y ordenara paralizar las obras en el predio de Punta Mogotes hasta tanto el club presente una evaluación de impacto ambiental que certifique que los trabajos no provocan daños.
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