"Rescindir con la firma Plaza sería la ultimísima opción"

El jefe comunal aseguró que "el sistema se modificó para mejorar" y que "hoy, de las 16 líneas, sólo cuatro tienen dificultades en sus frecuencias".
Tras su regreso del viaje que realizó a los Estados Unidos, el intendente Cristian Breitenstein aseguró ayer que el municipio no piensa en la rescisión del contrato refrendado con la empresa Plaza, al tiempo que reconoció como imprescindible mejorar las frecuencias de, al menos, cuatro de las líneas que circulan por Bahía Blanca.

De tal manera, el jefe comunal dejó su parecer acerca de la crisis del transporte público de pasajeros, que pareció alcanzar su pico máximo durante la semana pasada.

Justamente durante la ausencia de Breitenstein, la intendenta interina Soledad Espina fue muy crítica con el comportamiento de las empresas Plaza y Mayo, mientras que el director de Gestión Pública de la comuna, Héctor Saúl Figueroa, aseguró que "era difícil" creerle a empresas que nunca cumplen sus promesas.

Al iniciar su evaluación, el jefe comunal dijo que "el sistema de transporte público se modificó para mejorar".

"Esa misma voluntad se tiene que mantener hasta llegar al ciento por ciento de mejora. Hoy, de las 16 líneas, sólo cuatro tienen dificultades en sus frecuencias", subrayó.

Breitenstein justificó esa situación en el retiro de, al menos, 15 unidades por desperfectos mecánicos, indicando el compromiso de las empresas de reincorporarlas en las próximas horas.

"Eso debería dar un poco más de fluidez para que las frecuencias se cumplan. El resto de las líneas están trabajando con normalidad", apuntó.

Lejos de aceptar que la relación del municipio con Plaza y Mayo llegó a "un límite", aseguró que "antes que tomar cualquier camino visceral", la comuna dispone de herramientas para perfeccionar el servicio, asumiendo que también las empresas están realizando "un esfuerzo importante para optimizar su operatividad".

"Tienen un compromiso con la ciudad que se ha exteriorizado en inversiones y en la renovación de coches, pero que no han podido exteriorizar en su prestación", explicó.

Sobre la rescisión

Si bien fue uno de los comentarios que se instaló en la última semana, el jefe comunal descartó de plano que el municipio esté pensando rescindir el contrato con Plaza y Mayo, decisión que significaría, por otra parte, "terminar con el servicio público".

"De ninguna manera lo consideramos. Rescindir el contrato sería la última opción a seguir, la ultimísima...", graficó.

Rescató como hecho significativo en relación a los incumplimientos de las frecuencias, las casi mil multas radicadas en el juzgado de faltas.

"Esto tiene dos lecturas. Por un lado, ha habido un incumplimiento. Pero, por otro, hay un Estado que labró multas dando cumplimiento al pliego.

"A nosotros no nos satisface el actual funcionamiento y queremos mejorarlo de manera imperiosa, pero hay que focalizarlo en cuatro líneas claramente definidas que si llegan las unidades las frecuencias van a mejorar", garantizó.

En referencia a las roturas de los coches que viene experimentando la empresa Plaza, el jefe comunal reconoció que existe "una situación de las calles que complica el funcionamiento de los colectivos, lo cual genera una reparación en talleres que no tienen en otras ciudades".

"Eso les exige tener una dinámica distinta de gerenciamiento y reparación, como también en materia de comunicación. Ni yo ni mis funcionarios somos voceros de Plaza. La empresa tiene que aprender a comunicar a la sociedad lo que está pasando", agregó.

Roturas y tarifas

Consultado sobre cierta sensación de burla que puede sentir el vecino por parte de las prestatarias, Breitenstein evitó una apreciación sobre el tema, indicando que está "para solucionar el problema".

"Hay que seguir trabajando. La lógica indica que si hay 12 líneas que funcionan relativamente bien, no parece que debamos parar el sistema de transporte. Lo que tengo que ver es cómo mejoro las otras cuatro", señaló.

En este aspecto volvió a mencionar las multas como herramienta inmediata para sancionar el incumplimiento de las frecuencias, en el marco de un contrato "que antes no existía".

"De todas maneras, a la gente hay que llevarle soluciones. Hablarle de un pliego, un contrato o una ecuación económica cuando está esperando que pase un ómnibus no le sirve", reconoció.

Sobre el aumento del valor del boleto que actualmente considera el Concejo Deliberante, Breitenstein sugirió que es necesario que los ómnibus "mejoren sus frecuencias", aunque asumió "no saber" si correspondía primero reconocer el aumento o que se registre un mejor servicio.

"El Concejo Deliberante evaluará los esfuerzos que se hacen. Acá estamos todos comprometidos en que esto mejore. Incluso he escuchado opiniones del arco opositor para que esto salga adelante", señaló.

Por último, el jefe comunal asumió que el municipio no cumplió con su "compromiso político" de ampliar la cantidad de calles pavimentadas en coincidencia con el recorrido de los ómnibus.

"En realidad, es una obligación con la ciudad mejorar la pavimentación, pero sin dudas tenemos que hacer un diseño para que los colectivos circulen por mejores calles", finalizó.

Concesión de la terminal: abierto a distintas alternativas

Respecto de la concesión de la terminal de ómnibus a la firma TEBA SA, el jefe comunal manifestó su voluntad de respetar la postura que asuma el cuerpo legislativo, al destacar que "con el Concejo Deliberante tendremos que resolver cuál es el mejor sistema de financiamiento para la terminal".

"Si no lo autoriza tendrá que haber otro mecanismo que pueda servir. Hoy pagamos 250 mil pesos por mes en el mantenimiento de la terminal, que es un servicio público positivo para la ciudad", agregó.

El jefe comunal aseguró que si se inclinan por un privado, TEBA es la mejor propuesta de la licitación realizada al efecto.

"Si se sugiere otro tipo de administración tendremos que ver otro modo de gerenciamiento y buscar formas de generar recursos. No hay nada que no pueda ser corregido para seguir para adelante", explicó.

Un gira entre reuniones y contactos financieros

Boston, Washington y Jacksonville fueron las tres ciudades visitadas por el intendente municipal en su gira de diez días por los Estados Unidos.

En la primera de las ciudades citadas participó, junto a gobernadores, intendentes, legisladores y empresarios, de un encuentro sobre Desarrollo Económico y Estudios de América Latina en la Universidad de Harvard, un seminario de cuatro días destinado a analizar el futuro de la Argentina.

"Es bueno tener la posibilidad de reunir dirigentes con posturas ideológicas distintas, compartiendo espacios de diálogo y reflexión política", indicó.

En Washington, el jefe comunal se reunió con directivos del Banco Internacional de Desarrollo (BID), entidad que mantiene, según Breitenstein, "una muy buena relación con la Argentina".

"Hablamos de la situación sanitaria de Bahía Blanca. Fue interesante saber que el BID pretende redireccionar recursos a los municipios", agregó.

Por último, el intendente visitó la ciudad hermana de Jacksonville, de la que rescató la cooperación que realiza con los cuerpos de bomberos locales, en el marco del proceso de preparación para emergencias Apell.

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