El rescate de los mineros provoca una polémica en el gabinete de Piñera

El rescate de los mineros provoca una polémica en el gabinete de Piñera
El ministro de Salud dijo que comenzará el martes. Su par de Minería lo desmintió.
Cautela, ansiedad, dichos y desdichos. A medida que se acerca el rescate de los 33 mineros sepultados hace más de dos meses en Chile, la fecha sobre el Día D provoca hasta una interna en el gabinete de Sebastián Piñera. Ayer temprano el ministro de Salud informó que el operativo para sacar los trabajadores comenzará el martes. Horas después, el titular de la cartera de Minería pidió cautela y relativizó la fecha.

Los familiares de los 33 mineros atrapados en la mina San José, a más de 800 kilómetros de Santiago de Chile, ayer esperaban en una vigilia ansiosa. Al cierre de esta edición, la perforadora T-130 estaba próxima a romper el último tramo de roca y así llegaría a donde aguardan los trabajadores. Ayer también se confirmó que ellos deberán participar en las tareas para ampliar el túnel por donde bajará la camilla que los lleve a la superficie. Posiblemente usarán dinamita para ensanchar la boca final del ducto.

Temprano, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, había dicho a los periodistas al llegar a la mina que la evacuación final podría ser el martes. Horas después en una conferencia de prensa conjunta, su colega de Minería, Laurence Golborne, aclaró que se espera culminar el túnel dentro de las próximas 24 horas y que el rescate podría darse de tres a 10 días después . A partir del momento en que se termine de cavar, dijo Golborne, pueden pasar esos días, y todo dependerá de si se refuerza total o parcialmente el ducto con tubos de acero que faciliten el desplazamiento de la jaula o cápsula en la que serán izados uno a uno los mineros.

Golborne agregó que esa decisión sólo se tomará cuando concluya la excavación y se examine la boca final del hoyo, a 624 metros de profundidad, donde queda un taller al que los mineros tienen acceso a través de una galería de unos 360 metros.

Ese taller está a un nivel superior al refugio, a 700 metros, donde los mineros quedaron atrapados el 5 de agosto poco después de mediodía, cuando unos entraban y otros culminaban su almuerzo.

Para ensanchar la salida, dijo Golborne, se está analizando si se usará dinamita , lo que harían los propios mineros.

Al menos cinco de los 33 hombres atrapados son licenciados en manejo de explosivos. Usarían unos 20 cartuchos de dinamita, o unos cinco kilos, dijo André Sougarret, jefe del operativo de rescate.

Si se produce esa detonación, el grupo deberá refugiarse a una distancia de unos 400 metros, espacio del que disponen porque también tienen acceso a una rampa de unos 2.000 metros.

El problema con el derrumbe en la mina de cobre y oro fue que un bloque de roca de 700.000 toneladas bloqueó parte de esa rampa en forma de caracol, y que llega a la superficie.

Golborne reiteró los riesgos de introducir en el ducto, usando una gigantesca grúa, la tubería de acero, un proceso llamado “encamisado” o “casing”.

“Se tiene que hacer cuidadosamente. Hacerlo en forma inapropiada podría hacer perder una de las partes del encamisado y eso sería un tremendo desastre”, explicó con cautela. La decisión final la tomará un grupo de al menos ocho expertos del equipo de rescate que examinan con rayos X el proceso de sellado de los tubos de acero, de 12 metros cada uno, pero que en la superficie se unen en unidades de 24 metros, para introducirlos en el agujero.

Ese proceso “no es una nimiedad técnica”, dijo. Los funcionarios aclararon que la perforadora T-130, el llamando Plan B de rescate, lleva ya 584 metros, es decir que está apenas a 40 metros del taller. Tenía por delante, al menos, diez horas de trabajo para llegar a la ansiada meta.

Comentá la nota