Una joven juninense que había quedado varada en el Cerro Aconcagua, a 5.200 metros de altura, cuando se proponía llegar por tercera vez a la cima de la majestuosa montaña situada en la cordillera de Los Andes, en la provincia de Mendoza, fue rescatada ayer junto a su guía de nacionalidad española y hoy comenzarán el descenso.
La chica, hija del concejal desarrollista Rodolfo Pedernera, inició el ascenso a la cumbre montañosa la semana pasada junto a un guía español, y se esperaba que ambos retornaran a suelo firme el domingo. Pero ante el paso del tiempo y la falta de noticias, un grupo de rescate inicio la búsqueda de los escaladores. Finalmente ayer, en las primeras horas de la tarde, la noticia más esperada llegó.
“Están felices y nosotros muy contentos”, expresó emocionado David Spinelli, jefe de la patrulla de rescate que pudo rescatar a los dos andinistas.
A las 14.20 llegó el primer equipo de rescate hasta los dos andinistas y los encontró comiendo y bebiendo parte de las provisiones que les había lanzado desde el helicóptero.
“Están fuertes y están sanos. Además se están movilizando por sus propios medios”, comentó. Anoche durmieron en el campamento del grupo de rescate y hoy iniciarán el descenso”, expresó Spinelli.
El campamento montado por el equipo de rescate está ubicado en la quebrada del Horcones superior. Desde allí se iniciará el descenso a primera hora de hoy hasta llegar a Confluencia que está a dos horas de caminata.
Spinelli señaló además que los andinistas, el español Tomás Gómez (31) y la juninense Belén Pedernera (23, los cumplió en la montaña), aunque se están movilizando sin ayuda junto al equipo, no podrían haber salido por sus propios medios de la zona donde estaban varados. “Están bien pero shockeados psicológicamente”, añadió.
La satisfacción de la patrulla de rescate no radica sólo en que los hallaron con vida y en buen estado de salud sino también en que las previsiones hechas por el equipo fueron certeras y les permitieron realizar una expedición exitosa.
El fuerte viento y las condiciones de esa parte de la montaña donde los andinistas estaban varados hicieron que el rescate fuera muy complicado.
“Todo se tuvo que hacer a pie ya que es una zona en la que no se puede acceder ni con helicóptero ni con ningún vehículo. Además se ha llevado mucho equipo para este rescate y todo eso tiene que volver, y es un gran trabajo”, afirmó Spinelli.
Operativo
Las autoridades decidieron emprender el rastreo de Belén y su compañero tras divisar en un sobrevuelo por la zona de “La Pirámide” a dos personas.
De acuerdo con declaraciones reproducidas por el portal cuyano Los Andes On, Daniel Gómez, titular de la Dirección de Recursos Naturales, aseguró: "A cada deportista se le requiere hora y día de regreso y teníamos a dos andinistas que hacía días que no habían regresado”.
Por su parte, David Spinelli, jefe de la patrulla de Rescate, dijo que el operativo se dividió en dos para tratar de acceder lo antes posible hasta los andinistas.
Amante de las alturas
El vínculo de Belén Pedernera con el montañismo no es nuevo. En 2006, con 18 años, se dio el gusto por primera vez de ascender a lo más alto del Aconcagua, cuya cúspide se encuentra a 6.920 metros sobre el nivel del mar.
En 2009 repitió la experiencia de manera exitosa y hace una semana se trazó como objetivo volver a conquistar la cima del cerro tomando un camino distinto al que había desarrollado en las aventuras anteriores. Sin embargo, cuando ya había escalado un setenta por ciento del recorrido ella y su guía parecen haber perdido el rumbo y debieron suspender la travesía.
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