En el marco del Congreso Internacional del Algodón, el presidente del directorio de Genética Sustentable Gensus, Pablo Vaquero, dialogó con NORTE y habló sobre la cadena algodonera y su potencial en el país.
En ese sentido sostuvo que existen valores que se deben rescatar, que son tres pilares fundamentales que hacen del algodón un cultivo rentable y sostenible. En primer lugar considera que es importante comenzar con una buena semilla; en segundo pilar el cultivo y manejo del algodón y por último la comercialización de la fibra.
“Buena semilla, buena producción, comercializar y tener reglas claras”, es la propuesta Pablo Vaquero.
“Buena semilla, buena producción, comercializar y tener reglas claras de comercialización es un factor sobre el cual hay que trabajar y poder darle previsibilidad al productor al momento de la cosecha, por eso desde Gensus creemos que la cadena integrada y trabajando juntos es la mejor alternativa”.
Origen de la semilla
En lo que respecta al origen de la semilla, Vaquero considera que “el monopolio de la semilla es la semilla ilegal, un mercado que no beneficia a nadie” y consideró auspicioso la Resolución 579 del Inase, donde se obliga a los actores de la cadena (comercializadores, deslintadores y productores) a declarar el origen de la semilla.
En esa línea explicó que la ilegalidad no les permite a ellos llegar con semillas de calidad a los productores, pero al productor tampoco lo beneficia porque comienza el momento más importante de su planteamiento con una semilla que no conoce el origen, la pureza ni la calidad por lo cual es mucho más difícil predecir el resultado.
“Es importante trabajar en conjunto para que no haya un Gensus sino que haya muchos, porque para nosotros es más fácil poder competir contra ellos que con la semilla ilegal y la resolución 579 llevará al productor a inclinarse a utilización de semilla con origen legal y a pagar la renovación de licencia que de alguna manera es la forma que tiene de devolverle al obstentor la inversión que está en tecnología”.
Asegura que con eso se puede lograr que las empresas que manejan nuevas tecnologías y están radicas en Brasil vendrán al mercado argentino, permitiendo multiplicar la producción en un 30-40%. Además comentó que a partir de la nueva resolución del Inase se está trabajando en lograr que de un 15% de declaración de semilla y renovación de licencia se llegue a casi un 50%.
Nuevas tecnologías
Vaquero explicó que la aplicación de elementos biotecnológicos con resistencia a insectos o herbicidas es la única salida en el corto plazo para combatir las plagas complicadas.
En ese sentido remarcó que la biotecnología y la genética a partir de variedades nuevas del INTA son grandes pasos que se deben dar para brindar una solución más completa al productor.
“Después hay que pensar en otros tipos de tecnologías como por ejemplo microbios que incorporados a la semilla permiten a la planta un mejor desarrollo y este tipo de tecnologías que ya están ingresando al país a través de algunas multinacionales permiten brindan soluciones que hasta ahora eran impensadas en el cultivo, y creemos que cuando el productor lo vea va a incorporarlo rápidamente”, finalizó.
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