Durante el 2009 se declararon 51.025 metros cuadrados, un 33 por ciento más que en el 2008, lo que significa un quiebre en una actividad que llevaba seis años consecutivos con índices negativos. En el 2008 había caído un 39 % con respecto al 2006, y un 64 % si se lo comparaba con el 2004.
De acuerdo con lo informado por la Dirección de Obras Particulares, durante el 2009 se presentaron expedientes por un total de 51.025 metros cuadrados, de los cuales 29.765 correspondieron a viviendas particulares, 18.362 a construcciones comerciales, 1.762 para uso turístico, y otros 1.134 en la categoría depósitos.
Esto representa un quiebre de los preocupantes números que se venían reflejando durante los últimos seis años, pues significa un incremento del 33 por ciento con respecto al 2008 donde fueron 38.178 los metros declarados.
El nivel máximo de inversión se logró en el 2003 cuando se registraron 126.674 metros cuadrados, y otros 107.022 lo hicieron durante el 2004. A partir de allí comenzó una importante caída que pasó por 56.642 en el año 2005, y 62.896 metros tramitados durante los doce meses del 2006.
Fue en el 2007 cuando cayó a 38.603, y durante el 2008 sólo fueron presentados expedientes por un total de 38.178 metros cuadrados.
Traducido a porcentajes la inversión cayó en el 2008 más de un 39 por ciento con respecto al 2006, y un 64 por ciento si se lo comparaba con el 2004. Tomándose como referencia el momento de mayor dinamismo (2003), los índices eran aún más preocupantes: casi un 70 por ciento menos.
Ahora se conocieron los números finales del 2009 que traen tranquilidad al gobierno del Dr. Ricardo Alonso, considerando que estas estadísticas reflejan el comportamiento de la actividad a futuro, así como el ritmo de inversión que posee cada localidad. La merma de expedientes tramitados, impacta sobre la economía recién al año siguiente, cuando se deberían llevar a cabo los proyectos presentados.
En La Angostura la mano de obra de la construcción produjo una fuerte migración desde distintos lugares del resto del país quienes, en su gran mayoría, deciden radicarse en el lugar. Sin embargo cuando decae la construcción se produce un aumento en los índices de desocupación- que siempre fue el más bajo de la provincia-, y por consiguiente un incremento en los reclamos sociales.
Los datos no son irrelevantes pues la construcción, junto al turismo, es uno de los motores principales de la estacional economía de Villa la Angostura.

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