Padres, familiares, organizaciones de la sociedad civil, la Secretaría de Derechos Humanos y el INADI repudiaron la violencia policial que sufrieron alumnos de la Escuela Normal cuando festejaban el viernes pasado en la Plaza 9 de Julio, frente al edificio escolar, el fin del ciclo lectivo.
La imagen muestra el proceder de los uniformados contra los alumnos en el sector de los baños de la Plaza 9 de Julio.
Según señaló, ese día, en medio de un fuerte despliegue policial, un grupo de uniformados tomó de los pelos a tres alumnos que participaban de los festejos en la plaza y a los empujones los llevaron en la zona de los baños públicos, donde fueron golpeados.
“Los chicos sufrieron tirones de pelos, golpes y cachetazos. Los padres nos enteramos más tarde del incidente porque las autoridades de la Escuela no nos avisaron lo que estaba pasando. Un padre que pasó por casualidad por el lugar, se enteró de lo que ocurría y avisó a otros padres”, dijo Fogar.
“Al llegar a la escuela nos encontramos con un fuerte operativo, con aproximadamente 50 policías dentro y fuera de la escuela. Fuimos testigos de la impunidad con la que pretendió manejarse la policía. Uno de los policías agresores no se quiso identificar, y estábamos delante de la directora, Isabel Sanchuc, y del comisario Ruiz Díaz, de la comisaría segunda”, agregó.
Fogar agradeció al secretario de Derechos Humanos, José Luis Valenzuela, al abogado Sergio Quirós, a Juan Carlos Goya, al INADI, y a los integrantes del Colectivo por la Modificación del Código de Faltas que se presentaron en la Escuela Normal tras tomar conocimiento de los graves incidentes.
"Es increíble que hoy, en plena democracia, habiendo pasado tantas malas experiencias, tengamos que estar sometidos a esto”, señaló Fogar y confirmó que los padres presentaron denuncias ante el Ministerio de Educación del Chaco y la Fiscalía Especial de Derechos Humanos.
Por su parte, Ricardo Ilde, presidente de la Comisión Provincial por la Memoria repudió los hechos ocurridos. “Pensábamos que este tipo de cosas ya no ocurrían en esta provincia”, dijo. “Sobre todo en una provincia que siempre llevó adelante el proyecto nacional y popular que conduce Cristina Kirchner y que hizo de los Derechos Humanos una política de Estado”, agregó.
“Esto no podemos dejar pasar. Que nuevamente la policía esté reprimiendo a las personas. En este caso fueron alumnos. Pero no es la primera vez. Ha ocurrido en las cárceles y en los departamentos policiales”, sostuvo Ilde.
A su turno, el delegado del INADI, Darío Edgardo Gómez, dijo que ese mismo día se evitó que ocurra algo similar en el Colegio Nacional, porque se actuó anticipadamente.
“Me encontraba en Buenos Aires participando del Consejo Federal de Políticas Públicas antidiscriminatorias, donde se debatían políticas para contener a todos los alumnos y alumnas de la Argentina en la escuela. Y aquí en el Chaco, la escuela en lugar de contenerlos, los estaba expulsando, y además solicitando la intervención de la policía”, lamentó Gómez.
“Conozco al ministro de Educación, sé que no va a acompañar la posición que asumieron la directora y la vicedirectora de la Escuela Normal, como tampoco la posición de la supervisora que se hizo presente, que avalaron un accionar que está muy lejos de representar lo que debiera ser una autoridad educativa, que tiene que salvaguardar y contener a los alumnos”, sostuvo el delegado del INADI.
“Vamos a tomar contacto con el ministro de Gobierno para que tome las medidas pertinentes. Es hora que nos juntemos entre todas las autoridades para que hechos como estos no se repitan más”, añadió Gómez.
Sergio Quiróz, de la Secretaría de Derechos Humanos, en tanto, dijo que “por la denuncia que han remitido a la Secretaría de DDHH y por las actas de intervención que tomamos ese día estamos ante la presencia de un exceso en el funcionamiento de la Policía del Chaco.”
“Esto debía manejarse dentro del ámbito institucional, es un problema institucional y no policial. No estamos para nada de acuerdo con el llamado que hizo la directora de la Escuela Normal a la Policía. El problema debía tratarse dentro del ámbito escolar”, remarcó Quiróz.
“Vemos con preocupación cómo se han perdido prácticas institucionales de derechos humanos. Cada vez más, los alumnos son expulsados de la institución escolar. Lo que pasa en la vereda de los colegios, o lo que pasa en la plaza de enfrente, no es un problema policial. Es un problema de la institución escolar. No se puede llamar a la policía para que intervenga en un problema con alumnos”, sostuvo Quiróz.
“Decimos exceso porque vimos la presencia de tres autos pertenecientes al 911, una camioneta, ocho motos, policías de civil, uniformados y de Investigaciones. Un operativo que no se justificaba para nada. Estamos preocupados por esta práctica institucional de la Policía”, concluyó el abogado de la Secretaría de Derechos Humanos.

Comentá la nota