El SEP mantuvo las medidas de fuerza pese a la amenaza de sanciones lanzadas por el gobierno de la provincia. En el San Antonio de Padua, crecen las esperas, pero garantizan las urgencias y emergencias
Durante ese tiempo, la atención en el Hospital permaneció resentida y sólo trabajaron con normalidad los servicios de urgencia y emergencia. Los turneros estuvieron cerrados y también algunos consultorios externos. Las cirugías programadas, en muchos casos comienzan más tarde, cuando se levantan las medidas, y en otras ocasiones resuelven reprogramarse.
Ayer, el vicedirector del Hospital, Juan Carlos Molina, destacó que "de todos modos las asambleas se realizan en un marco de respeto y aunque afectan en parte los servicios, las prestaciones esenciales están garantizados", señaló.
Con respecto a los pacientes de la región, el vicedirector indicó que "si tienen casos de emergencia que vengan porque acá van a ser atendidos, de lo contrario lo que recomendamos a los pacientes es que si pueden esperar, y no tienen necesidad de urgencia, que esperen a que se solucione el conflicto", señaló.
Lo cierto es que en el caso de los turneros, después de la extensa asamblea se retomó la atención. "Lo que se genera es una demora para la gente porque durante esas horas hay escasa atención. Entonces lo que normalmente se hace temprano, se termina haciendo más tarde", señaló Molina.
En el caso de los laboratorios, "se hacen todos los estudios de urgencia. El resto pedimos que vuelvan o que lo hagan más adelante", recomendó el vicedirector.
Por último, el SEP continuará con las protestas mañana con otra asamblea de cuatro horas y el viernes con un paro con concurrencia a los lugares de trabajo. De este modo, la tensión en el conflicto se sigue incrementando a la par que el gobierno provincial avanza con descuentos y no descarta mayores sanciones si no se normaliza la atención en los hospitales.
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