Un militar preso en la cárcel de Marcos Paz por crímenes de lesa humanidad tenía en su poder una cámara de video camuflada, con apariencia de lapicera, que fue descubierta por personal penitenciario en un control de rutina.
El elemento fue secuestrado el 17 de septiembre, a las 11.40 por un agente penitenciario durante un procedimiento de control dentro de la celda 4.647 de la Unidad Residencial IV de la cárcel de Marcos Paz. Es una cámara filmadora color negro y detalles plateados con apariencia similar a una lapicera con puerto USB, dice el informe presentado a la Procuración.
El militar recibió una sanción administrativa de 15 días de suspensión o restricción parcial de los derechos reglamentarios de visita y correspondencia, porque la conducta investigada constituye infracción disciplinaria grave.
Balmaceda aguarda preso, desde marzo de 2012, el inicio del juicio por 21 casos de privación ilegal de la libertad y 22 de aplicación de tormentos, en carácter de coautor mediato, en el ámbito del centro clandestino La Cacha.
Ese lugar funcionó al menos en 1977/78 en instalaciones que hasta la dictadura pertenecieron a Radio Provincia de Buenos Aires, situadas en Olmos, en las afueras de La Plata.
Según la elevación a juicio firmada por el juez federal Humberto Blanco, Balmaceda fue desde el 26 de diciembre de 1977 oficial en el Destacamento 101 de Inteligencia del Ejército en La Plata y “en el momento de los hechos bajo estudio tenía el grado de teniente primero de Artillería y a la fecha en la que pasa a revistar en el Destacamento 101 se le otorga la Aptitud Especial de Inteligencia”.
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