El procesado en la causa Área Paraná declaró durante dos horas este viernes. Buscó desligarse de los crímenes de lesa humanidad que se le imputan, diciendo que no tenía poder en la Policía Federal.
Cosme Ignacio Marino Demonte declaró este viernes durante dos horas ante el juez federal Gustavo Zonis, intentando desligarse de los crímenes de lesa humanidad de que está acusado con argumentos que resultaron poco sólidos, a juicio tanto de los querellantes como de los fiscales. Su estrategia principal pasa por mostrarse como un oficial de la Policía Federal con poco poder durante la última dictadura militar.
A Demonte se lo acusa por el secuestro, privación ilegítima de la libertad y desaparición de Victorio Coco Erbetta y Pedro Miguel Sobko, hechos perpetrados el 6 de agosto de 1976 y el 2 de mayo de 1977, respectivamente. Inclusive está señalado como el autor del disparo que le causó la muerte a Sobko, en plena avenida Ramírez de Paraná.
Según pudo saber UNO, Demonte pidió ampliar su declaración indagatoria para continuar con su estrategia defensiva tendiente a desvincularse de los crímenes, presentándose como un policía de bajo rango y poco poder de decisión en la represión ilegal. Sin embargo, esto no alcanza para contrarrestar la decena de testimonios que lo involucran en los dos hechos.
Tanto la Fiscalía como los representantes de los familiares de las víctimas sostienen que Demonte no poseía poca influencia en la represión ilegal, ya que hay testigos que lo vieron encabezando los grupos de tareas que secuestraron a Erbetta y asesinaron a Sobko. Además, si fuera verdad su argumento, eso no lo eximiría de su responsabilidad en los delitos por los cuales está acusado.
Por otra parte, el represor negó haber sido el autor del disparo que fusiló a Sobko poco antes del mediodía del 2 de mayo de 1977. Esto se contradice con lo que declararon en la causa quienes presenciaron esa escena. Incluso uno testimonió que el mismo Demonte se le presentó luego del episodio para disculparse por las “molestias ocasionadas”.
Por esa y otras pruebas, consideran totalmente acreditada la responsabilidad del acusado, lo que se fue reforzando luego de la detención concretada el 17 de abril del año pasado.
Ahora la defensa intenta atacar el material probatorio. En la misma línea que lo declarado este viernes, ya había presentado algunos testigos –entre ellos, un hermano– cuyas declaraciones fueron consideradas meramente “de concepto”, es decir, se limitaron a hablar bien de su conducta sin hacer referencia a los crímenes por los cuales está procesado.
La causa Área Paraná, que engloba numerosos delitos de lesa humanidad cometidos en la cosa oeste de la provincia durante la última dictadura militar, está ingresando en su recta final. Por orden de la Cámara Federal, el juez debe agilizar el cierre de la instrucción y elevar el expediente a juicio, que en este caso será por escrito por aplicarse el antiguo Código de Procedimiento en Materia Penal.
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