Por: Ricardo RoaCristina Kirchner remachó que las retenciones a la soja no se tocan. Y pasó lo que todo el mundo sabía, incluido desde ya el propio Gobierno: volvieron el paro y los cortes de ruta en el campo
En los fundamentos del decretazo, el Gobierno pretende que asignarle al Interior una parte de las retenciones es "una inédita descentralización federal de recursos". Lo es sólo en este caso. Por lo demás, pasa todo lo contrario: de cada $100 de impuestos nacionales, $70 se quedan en la caja del poder central. Nada que se diga muy federal. Y una buena explicación de la asimetría entre el superávit nacional y el rojo de muchas provincias. Que haya pasado más de un año y no se pueda encontrar siquiera un cauce para el conflicto con el campo resulta incomprensible. Hay responsablidades de los dos lados. Pero la que le cuadra al Gobierno es incomparablemente mayor. Sencillamente porque es el Gobierno.

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