Los datos del Censo 2010 reavivaron la polémica por la coparticipación provincial entre los intendentes. Si se calcula cuánto recibe cada municipio por habitante, los que más crecieron son los que más pierden. Rincón, La Angostura, Neuquén y Plottier son los menos beneficiados.
Pero existe otra dimensión que fusiona los intereses políticos con los económicos y es la coparticipación. Es que la ley neuquina le otorga una gran importancia a la cantidad de habitantes a la hora de determinar cuánto dinero recibe cada municipio mes a mes. El problema es que la ley que regula ese reparto, la 2.148, es del año 1995 y se basó en datos del Censo 91. Más de 20 años después, la realidad parece ser otra.
A simple vista, las disparidades en la distribución de la torta crecieron de forma marcada en las últimas décadas. El ejercicio más sencillo para evidenciar la situación es calcular cuánto recibe cada municipio por habitante (ver cuadro).
Cada habitante de Plaza Huincul obtiene más de tres veces lo que consigue uno de Rincón de los Sauces o el doble que uno de Villa la Angostura. Puede verse que en el reparto salen claramente perjudicadas las localidades que más vieron incrementar su población, mientras que las que menos crecieron salen favorecidas.
El caso emblemático es el de Cutral Co, que sigue siendo la segunda ciudad de la provincia pero cuya población apenas creció un 6,5% desde el 91 a esta parte (ver cuadro). En el mismo período, la población de Rincón se multiplicó casi por cinco, la de La Angostura por tres y la de El Chañar por dos.
Poblamiento
El poblamiento contemporáneo de Neuquén tuvo un ritmo mucho mayor en las localidades petroleras cercanas a yacimientos activos. Cutral Co y Plaza Huincul cedieron paso a Rincón y Añelo. También crecieron a un ritmo mayor que el promedio las localidades turísticas (San Martín y La Angostura) y aquellas que registraron algún boom productivo como El Chañar con la fruticultura y la vitivinicultura.
Los viejos polos urbanos quedaron estacionados, con subas menores. La excepción es Plottier, que dejó de ser tierra de chacras para convertirse en el refugio de la clase media capitalina ante el elevado precio de la tierra urbana.
Estos cambios de esquema obligan a repensar el reparto de fondos. O al menos así lo consideran algunos intendentes que creen que sus localidades se ven desfavorecidas.
“Creo que debería haber una comisión encargada de eso, donde estén representadas todas las partes. Son cada vez mayores las responsabilidades y mayores las tareas que tenemos los municipios”, afirmó el intendente de Centenario, Javier Bertoldi.
El jefe comunal, uno de los que más insiste en la necesidad de una reforma, señaló que la idea es subir algunos puntos la masa coparticipable (un 15% de la recaudación provincial). Es que, de tocarse las alícuotas, necesariamente habría que quitarle dinero a algunas comunas para darle a otras. Otra opción podría ser la de empezar a coparticipar alguno de los recursos que quedaron afuera de la ley, como las regalías hidroeléctricas.
“Lo que falta es que se convoque a discutir un nuevo reparto”, señaló el intendente de San Martín, Juan Carlos Fernández. Recordó que “ya en 2009, la intendenta Luz Sapag realizó un reclamo formal a la Provincia por 62 millones de pesos, al considerar que desde 2002 a esa fecha no se habían liquidado correctamente los montos”.
Respuestas
El gobierno provincial no reaccionó a estos reclamos de forma pasiva aunque nunca convocó a la comisión fiscalizadora que establece la propia ley y que tenía como fin actualizar los índices. El gobernador Jorge Sapag hizo un intento en el año 2010, pero finalmente nunca se concretó. Es que el tema también tiene un gran trasfondo político y suele diluirse en cruces de declaraciones en épocas electorales.
Lo que sí realizó la Provincia fue un esquema de asistencia a través de aportes no reintegrables. En algunos casos es a través de fondos fijos, pero en otros el manejo siempre fue discrecional y sujeto al ánimo político del momento.
La situación parece haber cambiado un poco tras el esquema de premios y castigos que se estableció con la gestión de Omar Gutiérrez en Economía. Este acuerdo le da cierta previsibilidad a los aportes que debe entregar Provincia y a la vez fuerza a las comunas a mejorar su recaudación, algo clave a la hora de hablar de fondos. De hecho, hay países donde la coparticipación también se ajusta a los ingresos propios que generan los subestados.
Pese a la mejora que generó el acuerdo de premios y castigos, las transferencias siguen sin ser automáticas y los intendentes muchas veces deben gastar suelas en los pasillos del ministerio en busca de asistencia cuando los números no les cierran.
Esquemas
Pero, volviendo al censo, la población no es el único criterio que la Ley 2.148 tomó para definir el reparto. Los parámetros para determinar cuánto le corresponde a cada comuna son los siguientes:
• El 60% en relación directa con la población de cada municipio.
• El 15% en proporción a la relación inversa al costo salarial total por habitante de cada comuna (es decir, quien menos costo salarial tiene más recibe).
• El 10% con relación a la población de cada municipio sin contar la ciudad de Neuquén.
• El 10% en relación con la recaudación de cada municipio.
• El 5% de forma equitativa.
Si bien no representa el peso total, el 70% de la distribución se explica en términos de población.


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