Los comerciantes de la zona Junín y Chacabuco, afectada a la normativa del reordenamiento, coinciden en que la gente se queja.
Para la encargada del local de ropa Imagen, el reordenamiento vehicular resulta “incómodo porque la gente se queja. Tienen que dejar los autos lejos, no encuentran estacionamiento y se van, ya no vuelven porque no están acostumbrados a caminar”, sentenciaba.
En la zona en la cual la ordenanza no está implementada, como es la calle Colón, el caos en el tránsito sigue complicado. Rosa Coronado, del local de niños Yuraj, manifestó que sería bueno implementarlo en la zona. “Hay muchos embotellamientos y no se puede cruzar. Y la gente se queja de no poder estacionar”. Sin embargo, coincide en que sus ventas también han disminuido bastante.
A pesar de vivir situaciones diferentes, y de las quejas por la disminución en las ventas, los comerciantes coinciden en que la presencia de la policía es un beneficio que les deja el reordenamiento. Tienen la sensación de seguridad mientras atienden sus comercios.
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