Así lo confirmó este viernes Jorge Ramos, abuelo del pequeño. También dijo que el niño pasó una “buena noche” y que los médicos aseguran que el paro cardíaco no fue como consecuencia del trasplante.
“Los médicos dicen que el paro cardíaco que sufrió Renzo no es producto del trasplante ni rechazo de su nuevo corazón”, contó Jorge y agregó: “No hay infección, virus ni bacterias, fue un paro espontáneo. Ahora hay que esperar 72 horas para ver su evolución”.
También dijo que los especialistas “no pueden registrar valores porque su presión no siempre es igual. Esto (el paro cardíaco) fue algo imprevisto. Cuatro horas más tarde el corazón marcaba 120 pulsaciones por minuto, como si no hubiese existido el episodio”.
Tras el paro cardíaco, ayer el pequeño volvió a ser entubado y estuvo grave, pero este viernes el abuelo contó que “aparentemente, no hay daño cerebral ni de ningún otro tipo”. Y agregó que: “Sus papás están muy asustados. Solo les pedimos oración y confiar en Dios para que Renzo salga adelante. No hay que perder la fe”.
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